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7 Consejos para el dolor de espalda

Hoy desde Fisiolution os damos 7 consejos para el dolor de espalda. La espalda es una zona del cuerpo que debemos cuidarla de manera diaria. Gran parte de la población lo sabe, pero muy poca lo lleva a cabo. Por eso, en esta noticia queremos daros algunos consejos sobre cómo podemos hacer para tener una espalda sana y libre de lesiones. Lo primero que debemos saber es que la espalda tiene diferentes regiones y cada una de ellas tiene sus particularidades.

La espalda está compuesta por la columna vertebral, que se subdivide en 5 (cervical, dorsal, lumbar, sacro y coxis). Las 3 primeras son las zonas donde más lesiones suele haber, la parte sacra y coxis es raro que exista lesión sin un traumatismo previo. Por ello vamos a enfocarnos más en las 3 grandes zonas de la columna.

La columna está compuesta por vertebras, que es un hueso encargado de proteger la medula espinal y vísceras, además de ser el apoyo estructural para la cabeza, costillas y parte superior del cuerpo. Por lo que interviene directamente en el equilibrio y distribución de cargas.

Para poder realizar esta buena distribución de cargas las vértebras a medida que descendemos se vuelven más grandes, fuertes y menos móviles. Esto significa que la zona lumbar presenta vertebras más grandes que las cervicales, cuya función más importante es la de sostén de toda la columna ya que forma la base, mientras que la cervical es más pequeña y móvil (permite el movimiento de la cabeza).

Además, la columna vertebral presenta una curvatura muy concreta, es decir que no es recta, no es como una viga. Por ello presenta lordosis (concavidades de la columna) en zona cervical y lumbar y cifosis (convexidades de la columna vertebral) en zona dorsal y sacra, que son las curvaturas naturales de la espalda. Cada zona vertebral tiene sus particularidades.

  • Cervical

Son la zona alta de la espalda, forman la zona del cuello y son 7 vertebras pequeñas que aumentan de tamaño según bajamos hacia abajo. Nos permiten la rotación, lateroflexión (inclinación) y flexión y extensión de la cabeza, además protege la medula espinal. En esta región salen 8 nervios que irrigan la cabeza, cuello, miembros superiores y diafragma.

  • Dorsal

Es una región menos móvil, protege los órganos y les da soporte a las costillas, formando parte de la caja torácica. Esta zona realiza flexión extensión y rotación, además de acompañar en el movimiento de respiración tanto en la inspiración como expiración que realiza el tórax. Los nervios son 12 e irrigan toda la zona costal y del tórax.

  • Lumbar

Forman la base de la columna junto con el sacro y supone el punto de unión con la pelvis y

miembros inferiores. Son 5 vertebras voluminosas con menor movilidad que en las zonas

Anteriores, realizan flexión y extensión, un poco de lateroflexión y una rotación muy limitada.

De esta región sale todo el sistema nervioso que irriga los miembros inferiores hasta el pie.

Además, debemos saber que entre cada vertebra se dispone un disco vertebral que actúa como amortiguador de cargas y permite el movimiento entre vertebras sin que se produzca un choque o roce óseo. El disco está formado por un anillo fibroso y el núcleo pulposo.

  1. Causas por las que la espalda puede sufrir lesiones:

  • Mala ergonomía.
  • Traumatismos directos sobre la zona.
  • Sobresfuerzo deportivo.
  • Mala condición física.
  • Obesidad, sobrepeso.
  • Levantar mucho peso o de manera incorrecta.
  • Sedentarismo, mucho tiempo en sedestación.
  • Enfermedades óseas como la osteoporosis.
  • Enfermedades internas o infecciones.
  • Estrés.

Esto provoca una serie de lesiones que vamos a nombrar a continuación.

  1. Lesiones de la espalda

Hay variedad de lesiones de espalda, las más típicas y habituales son las musculares.

Las cuales pueden generar diferente sintomatología.

  1. Síntomas de las lesiones en la espalda

  • Dolor punzante, eléctrico, muscular.
  • Hormigueos, quemazón.
  • Mareos, dolor de cabeza (zona cervical).
  • Tinitus (cervical.)
  • Limitación de la movilidad.
  • Posturas antiálgicas.

Una vez conocidas las causas, lesiones y síntomas, vamos a entrar un poco en algunas de ellas. Las lumbalgias y contracturas musculares suelen ser generadas por el sedentarismo, sobresfuerzos, traumatismos y mala ergonomía. Esto a parte de dolor en la zona localizada puede haber puntos gatillo. Que son puntos que producen dolor referido, en el caso del lumbago puede ser dolor hacia la parte glútea o incluso producir hormigueo por la pierna (falsa ciática). En el caso cervical debemos saber que estos puntos gatillo (se relaciona mucho con el estrés) pueden producir mareos, dolor de cabeza o tinutus (pitidos en el oído). Es importante conocer esto, ya que muchos de los pacientes ante esta sintomatología se asustan y preocupan y deben valorar esta opción. La alarma debe existir si es primero el dolor de cabeza o mareo antes que el dolor muscular.

Otra de las lesiones típicas son las hernias, que es la salida del núcleo pulposo del anillo fibroso del disco vertebral, esta salida provoca una ruptura del disco y un posible pinzamiento nervioso. Cuando esto se produce hablamos de una hernia dolorosa, en el caso de que no toque ningún tejido esa hernia será asintomática. Por tanto, debemos saber que no siempre que hay hernia hay dolor. Hay dolor y origen de este cuando pinzamos el nervio y la más típica es a nivel lumbar dando lugar a la ciática, donde tenemos dolor por toda la pierna y hormigueo/quemazón.

  1. Prevalencia

El dolor de espalda tiene una incidencia muy grande a nivel mundial, ya que entre el 70 y el 85% de la población adulta sufre lo padece alguna vez a lo largo de su vida. Esto supone que sea la segunda causa más frecuente en cuanto a visitas médicas, detrás de la cefalea (también puede ser producido por el dolor de espalda). Por tanto, hablamos de la zona del cuerpo que más daño sufre a lo largo de los años. La prevalencia se encuentra entre el 15-45% y es mayor en mujeres que en hombres, sobre todo a partir de los 60 años. Pero en torno a los 45 años es cuando encontramos el pico de incidencia a 45 años tanto en hombres como mujeres. En España la prevalencia en la población adulta está en un 18.5%. Con todos estos datos, también se deduce que es la principal causa de baja laboral a nivel mundial y nacional. Ya que genera mucha incapacidad y dolor crónico, por ello existe una estadística abrumadora donde indica que pocas personas se reincorporan al trabajo después de 6 meses de baja y ninguno después de 2 años.

  1. Consejos

Una vez sabemos que es la espalda, que lesiones, causas y síntomas nos podemos encontrar y la incidencia que tiene, está claro que tener una espalda sana es fundamental en el presente y futuro de la salud física de la persona, incluso la salud mental. Ya que los dolores continuos de espalda suelen también producir estrés, ansiedad y mucha preocupación del individuo cuando el dolor no desaparece. Por ello, desde Fisiolution queremos daros varios consejos para prevenir todo tipo de dolor de espalda.

  1. Hacer deporte con responsabilidad

Es importante hacer deporte y mantenernos activos, pero siempre con control. Con esto queremos decir que, si hay que hacer deporte, pero de manera controlada. No podemos entrenar todos los días 3 horas diarias si no hay un profesional (fisioterapeuta, entrenador personal, médico) detrás, ya que el riesgo de lesión y falta de descanso nos elevaría las opciones de lesión. También debemos evitar sobresfuerzos, es mejor parar o reducir la carga, el peso de la mancuerna o máquina para no lesionarnos. Por ello el deporte nos mantiene activos y en un buen estado toda la parte muscular, pero sin olvidar el descanso y el autocontrol en los esfuerzos.

  1. Dejar de fumar

Las sustancias del tabaco afectan directamente sobre el tejido óseo, pudiendo desencadenar un desgaste más rápido en la zona vertebral, acelera el proceso de artrosis.

  1. Dieta sana

Con ello evitamos el sobrepeso que es un factor importante en el desgaste óseo y articular, además de la limitación del movimiento. Además, con una dieta sana obtenemos un adecuado aporte de vitaminas, proteínas, antioxidantes etc., que nos permiten tener un organismo sano y fuerte.

  1. Buena ergonomía

Fundamental tener un cuidado exhaustivo de la postura en nuestro puesto de trabajo y en actividades de la vida cotidiana como coger peso. En el caso de coger peso debemos tener la espalda recta y flexionar las rodillas y no la espalda.

  1. Estiramientos

Debemos realizar estiramientos a lo largo del día para conseguir que esa musculatura se encuentre siempre en buen estado y tenga una buena capacidad elástica, que nos permitirá ser más flexibles y no tener perdidas de movilidad por problemas musculares.

  1. Fortalecimiento

Un buen tono muscular en el core protege toda la zona lumbar y fortalece la base de la columna, dando mayor estabilidad a la zona cervicodorsal. Tener un buen tono en esta región es fundamental porque no solo protege y da congruencia y estabilidad a la espalda si no que nos permite también adoptar buenas posturas. Si tenemos debilidad en esta zona lo mejor para fortalecerla es realizar pilates.

  1. Canalizar el estrés

Es importante saber llevar bien los temas personales y laborables, si nos cuesta administrar los problemas y pensamientos debemos encontrar alguna forma de liberar esa presión. Para ello podemos acudir a mindfullnes o psicología, o realizar actividades que nos despejen la mente. Ya que, si todo el día estamos bajo presión y no liberamos ese estrés, se nos acumula a nivel muscular y nos puede provocar lesiones sobre todo en zona cervical.

Después de estos 7 consejos, queremos dejar claro una cosa, cuando aparece dolor debemos dejar cualquier actividad física y debemos guardar reposo y contactar con profesionales sanitarios. En el caso de que haya fármacos por medio para calmar el dolor, fundamental no hacer deporte ya que, una vez pasado el efecto, volvemos a la realidad y si hemos hecho deporte corremos el riesgo de agravar la lesión y el dolor.

Aquí os dejo un video de 5 remedios naturales para el dolor de espalda:

  1. Fisioterapia

En el caso de que ya exista esa lesión de espalda, debemos acudir al fisioterapeuta para una buena recuperación. El fisioterapeuta realizará un estudio musculoesquelético del paciente y podrá apoyarse en los estudios radiológicos que presente el paciente si es que tiene alguna radiografía o resonancia de la columna. Este estudio lo realizara mediante test ortopédicos, movilidad de la columna y un estudio de la curvatura de esta por si alguna de las curvaturas (cifosis y lordosis) se han visto acentuadas y por qué. Todo ello con el fin de llegar a la causa del problema para conseguir una buena recuperación. Por eso la fisioterapia puede realizar multitud de cosas como.


  • Electroterapia: en este grupo encontramos el tens para el dolor, ultrasonido, onda corta, hielo, microonda lo empleamos como antiinflamatorio
  • Masaje, se emplea para la reducción del dolor y del tono muscular, mejorar la circulación sanguínea.
  • Punción seca, se emplea en puntos gatillo, es una técnica invasiva cuya finalidad es conseguir una reducción del dolor inmediata.
  • Movilizaciones, conseguir y restaurar el movimiento normal de la articulación lesionada.
  • Vendaje, se emplea para controlar y aliviar el dolor, sobre todo en las fases más agudas de la lesión.
  • Diatermia, aplicación de calor mediante radiofrecuencia en el punto que queremos tanto en el lugar como en profundidad para conseguir una buena recuperación de dicho tejido.
  • Fortalecimiento y ejercicios, sobre todo para una buena readaptación a la vida cotidiana o deportiva con el fin de conseguir una buena estabilidad muscular para prevenir recaídas.

Bibliografía

Guevara, E. (1962). El cuadro, columna vertebral de la Revolución. Revista Cuba Socialista

Liebenson, C. (2008). Manual de rehabilitación de la columna vertebral (Vol. 88). Editorial Paidotribo.

Bartomeu, M. R., Miralles, R. C., & Miralles, I. (1996). Dolor de espalda, diagnóstico y enfoque general del tratamiento. Servicio de Anestesiología y Reanimación. Unidad de Dolor y Cuidados Paliativos. Hospital Universitario de Tarragona JOAN XXIII–Rev. Soc. Española.

Hernández, G. A., & Zamora Salas, J. D. (2017). Ejercicio físico como tratamiento en el manejo de lumbalgia. Revista de Salud Pública, 19, 123-128.

Martínez-Crespo, G., Durán, M. R. P., López-Salguero, A. I., Zarco-Periñan, M. J., Ibáñez-Campos, T., & de Vargas, C. E. R. (2009). Dolor de espalda en adolescentes: prevalencia y factores asociados. Rehabilitación, 43(2), 72-80.

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