AcupunturaFisioterapiaFisioterapia EmpresasLesiones de espaldaMasajesNoticiasNutrición y dietéticaOsteopatíaPilatesPsicologíaSociedades médicas
2,060

¿Sabías esto del dolor de cuello?

Cada día más en nuestra sociedad con el uso de los nuevos dispositivos como ordenadores, dispositivos móviles, tablets, … pasamos un gran número de horas delante de ellos. La postura que mantenemos durante la utilización de estos aparatos no suele la correcta, encima el estrés de la sociedad actual nos lleva a tensionar la zona del cuello; además de otras situaciones y patologías que pueden estar relacionadas con el dolor en la cervical.

Introducción

Para empezar la noticia, echaremos un vistazo a las partes que componen la zona cuello:

Vértebras cervicales

Las vértebras cervicales son las siete vértebras más pequeñas y móviles de la columna vertebral. Cada vértebra cervical consta de un cuerpo vertebral en forma de anillo y una estructura ósea posterior que incluye un arco vertebral y una apófisis espinosa que es palpable en la parte posterior del cuello. Las vértebras cervicales están diseñadas para permitir una amplia gama de movimientos, como la flexión, la extensión, la rotación y la inclinación lateral del cuello.

Discos intervertebrales

Los discos intervertebrales se encuentran entre las vértebras cervicales y actúan como amortiguadores entre ellas. Estos discos consisten en un núcleo pulposo gelatinoso en el centro, que absorbe los impactos y permite la flexibilidad, y un anillo fibroso más resistente en el exterior, que ayuda a mantener la forma y estabilidad del disco. Los discos intervertebrales también ayudan a mantener el espacio adecuado entre las vértebras y permiten la movilidad y la absorción de impactos durante los movimientos del cuello.

Músculos del cuello

La zona cervical está rodeada por numerosos músculos que trabajan en conjunto para permitir el movimiento y proporcionar estabilidad al cuello. Algunos de los músculos principales incluyen:

  • Esternocleidomastoideo: Es un músculo grande y superficial que se extiende desde la base del cráneo detrás de la oreja hasta la clavícula y el esternón. Este músculo es responsable de la rotación y flexión del cuello y también actúa como un elevador de la caja torácica durante la respiración profunda.
  • Escalenos: Son un grupo de músculos que se encuentran en los lados del cuello, debajo del esternocleidomastoideo. Estos músculos están involucrados en la elevación de las costillas durante la inspiración y ayudan en la flexión y rotación lateral del cuello.
  • Trapecios: Son músculos anchos y triangulares que se extienden desde la base del cráneo y la columna vertebral hasta la clavícula y la escápula. Los trapecios son importantes para estabilizar y mover los hombros y la escápula, y también están involucrados en la extensión y rotación del cuello.
  • Músculos profundos del cuello: Estos músculos más profundos, como los músculos largos del cuello y esplenios, ayudan a estabilizar y controlar los movimientos más finos del cuello y la cabeza.

Nervios cervicales

Los ocho pares de nervios cervicales emergen de la médula espinal a través de los espacios entre las vértebras cervicales y se ramifican para proporcionar inervación a diferentes partes del cuerpo. Cada nervio cervical tiene un nombre y un número correspondiente a la vértebra cervical superior a la que está asociado. Por ejemplo, el nervio cervical C5 se origina entre las vértebras C4 y C5. Estos nervios cervicales son responsables de transmitir señales sensoriales y motoras entre el cerebro y el cuello, los hombros, los brazos y las manos. Controlan los músculos, la sensibilidad, la función motora y la percepción táctil en estas áreas. Los nervios cervicales también están involucrados en el control del movimiento de la cabeza y el cuello.

Ligamentos

Los ligamentos son estructuras de tejido conectivo fuertes que conectan y estabilizan las vértebras cervicales. Algunos ligamentos importantes en la zona cervical incluyen:

  • Ligamento longitudinal anterior: Este ligamento se encuentra en la parte frontal de la columna vertebral y se extiende a lo largo de toda su longitud. Proporciona estabilidad y evita la hiperextensión excesiva del cuello.
  • Ligamento longitudinal posterior: Este ligamento se encuentra en la parte posterior de la columna vertebral y también se extiende a lo largo de toda su longitud. Ayuda a mantener la alineación adecuada de las vértebras cervicales y evita la hiperflexión excesiva del cuello.
  • Ligamentos interespinosos: Estos ligamentos conectan las apófisis espinosas de las vértebras cervicales adyacentes. Ayudan a limitar la flexión y la extensión excesivas del cuello.
  • Ligamentos capsulares: Estos ligamentos rodean las articulaciones facetarias de las vértebras cervicales y ayudan a estabilizar las articulaciones. Proporcionan soporte y limitan el movimiento excesivo de las articulaciones.

Estos ligamentos desempeñan un papel crucial en la estabilidad de la columna cervical y ayudan a prevenir lesiones y movimientos excesivos.

Articulaciones facetarias

Las articulaciones facetarias, también conocidas como articulaciones cigapofisarias, son articulaciones sinoviales que se encuentran entre las caras articulares de las vértebras cervicales. Estas articulaciones permiten el movimiento y la flexibilidad de la columna cervical, facilitando la rotación, la inclinación lateral y la extensión de la columna. Están formadas por las carillas articulares superiores e inferiores de vértebras adyacentes, recubiertas por cartílago articular y rodeadas por una cápsula articular. Estas articulaciones facetarias son importantes para mantener la estabilidad de la columna cervical y permitir una variedad de movimientos, como girar la cabeza y mover el cuello en diferentes direcciones.

Datos curiosos sobre el dolor de cuello

La prevalencia del dolor de cervical: El dolor de cuello es una queja muy común en todo el mundo. Se estima que aproximadamente el 30% de la población general experimenta dolor de cuello en algún momento de sus vidas. Este trastorno puede afectar a personas de todas las edades, desde adolescentes hasta adultos mayores.

Causas variadas de dolor del cuello: El dolor de cuello puede tener diversas causas. Algunas de las causas más comunes incluyen el estrés, la mala postura, lesiones deportivas, la degeneración relacionada con la edad, el uso excesivo de dispositivos electrónicos y dormir en una posición incómoda. El cuello está compuesto por huesos, músculos, tendones y ligamentos, por lo que cualquier lesión o tensión en cualquiera de estas estructuras puede desencadenar dolor.

Dolor referido: El dolor de cuello a veces puede irradiarse hacia otras áreas del cuerpo, como los hombros, los brazos o la cabeza. Esto se debe a la compleja red de nervios que atraviesa el cuello y se extiende hacia otras regiones. Por ejemplo, un nervio pinzado en el cuello puede causar dolor que se siente en el brazo, lo que a menudo se conoce como radiculopatía cervical.

Efectos del estilo de vida: El estilo de vida moderno puede contribuir al desarrollo del dolor de cuello. Muchas personas pasan largas horas frente a pantallas de computadoras y dispositivos móviles, lo que puede provocar una postura encorvada y tensión muscular prolongada en el cuello. Además, el estrés y la ansiedad relacionados con el trabajo o la vida diaria también pueden contribuir al dolor de cuello, ya que pueden hacer que los músculos del cuello se tensen.

Conexiones emocionales: Existe una conexión bidireccional entre el dolor de cuello y las emociones. El estrés y la ansiedad pueden tensar los músculos del cuello, lo que a su vez puede provocar dolor. Del mismo modo, el dolor crónico de cuello puede tener un impacto negativo en el estado de ánimo y la calidad de vida de una persona. El tratamiento del dolor de cuello a menudo incluye abordar tanto los aspectos físicos como los emocionales para lograr un alivio óptimo.

Tratamientos efectivos: En la mayoría de los casos, el dolor de cuello mejora con el tiempo y medidas simples de autocuidado. Estas medidas pueden incluir descansar el cuello, aplicar compresas frías o calientes, y practicar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento. Además, mantener una buena postura, ergonomía adecuada en el lugar de trabajo y tomar descansos regulares al usar dispositivos electrónicos también pueden ayudar a prevenir el dolor de cuello. Sin embargo, en casos más graves o crónicos, puede ser necesario buscar la ayuda de un profesional de la salud, como un fisioterapeuta, médico o quiropráctico, para recibir terapia física, medicamentos o incluso cirugía si es necesario.

Tratamientos para el dolor de cuello

Los distintos tratamientos para el dolor cervical son varios y variados, siempre os recomendamos que acudáis a un profesional sanitario en caso de sufrir alguno de los síntomas más comunes.

  1. Autocuidado y cambios en el estilo de vida:
  • Descanso: El descanso adecuado es importante para permitir que los músculos del cuello se relajen y se recuperen. Si el dolor es agudo, puede ser útil evitar actividades que lo empeoren y buscar una posición cómoda para descansar.
  • Aplicación de calor o frío: La aplicación de calor o frío en el cuello puede proporcionar alivio. Las compresas calientes ayudan a relajar los músculos y mejorar la circulación, mientras que las bolsas de hielo reducen la inflamación y entumecen la zona dolorida. Es recomendable aplicar calor o frío durante 15-20 minutos varias veces al día.
  • Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento: Realizar ejercicios suaves de estiramiento y fortalecimiento puede ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la flexibilidad del cuello. Los ejercicios de estiramiento pueden incluir inclinaciones laterales, rotaciones de cuello y estiramientos de los músculos del hombro. Los ejercicios de fortalecimiento pueden involucrar la realización de ejercicios con resistencia, como la resistencia manual o el uso de bandas elásticas.

  • Mejora de la postura: Mantener una postura adecuada puede ayudar a prevenir el dolor de cuello. Es importante mantener la columna vertebral alineada y evitar encorvarse o encogerse de hombros. Asegurarse de que la pantalla de la computadora esté a la altura de los ojos y utilizar una silla ergonómica puede ayudar a mantener una buena postura durante el trabajo o el uso de dispositivos electrónicos.

  • Ergonomía: Ajustar el entorno de trabajo o estudio para una ergonomía adecuada puede reducir la tensión en el cuello. Asegurarse de que el escritorio, la silla y otros equipos estén configurados de manera óptima para mantener una postura saludable puede ayudar a prevenir el dolor de cuello.

  1. Medicamentos
  • Medicamentos de venta libre: Los analgésicos de venta libre, como el paracetamol o el ibuprofeno, pueden ser eficaces para aliviar el dolor de cuello leve a moderado. Estos medicamentos ayudan a reducir la inflamación y aliviar el dolor, pero es importante seguir las instrucciones de dosificación y consultar a un médico si el dolor persiste o empeora.
  • Medicamentos recetados: En casos de dolor más intenso o crónico, el médico puede recetar medicamentos más fuertes, como relajantes musculares o analgésicos opioides. Los relajantes musculares ayudan a relajar los músculos del cuello y reducir la tensión, mientras que los analgésicos opioides se utilizan en situaciones más graves para aliviar el dolor intenso. Sin embargo, estos medicamentos suelen utilizarse solo a corto plazo debido a sus efectos secundarios potenciales y el riesgo de adicción.
  • Acupuntura: La acupuntura es una técnica originaria de la medicina tradicional china que implica la inserción de agujas delgadas en puntos específicos del cuerpo. En el caso del dolor de cuello, se pueden insertar agujas en puntos relacionados con los meridianos que atraviesan el cuello y la espalda. La acupuntura se cree que estimula los puntos de energía y promueve el flujo de Qi (energía) para aliviar el dolor y restaurar el equilibrio en el cuerpo. Algunas personas encuentran alivio significativo del dolor de cuello con la acupuntura, aunque la evidencia científica sobre su eficacia es mixta y se necesita más investigación.

Tratamiento fisioterapia

La fisioterapia es un enfoque integral y no invasivo para tratar el dolor de cuello. Un fisioterapeuta evaluará tu condición y diseñará un plan de tratamiento personalizado. Esto puede incluir una combinación de técnicas, como ejercicios terapéuticos, movilizaciones articulares, terapia manual y modalidades físicas, como terapia de calor o frío. Los ejercicios terapéuticos se enfocan en mejorar la fuerza, la flexibilidad y la resistencia de los músculos del cuello, mientras que las movilizaciones articulares buscan restaurar el rango de movimiento y la alineación adecuada de las articulaciones. La terapia manual puede incluir masajes, estiramientos y manipulaciones para reducir la tensión muscular y mejorar la función.

La fisioterapia es una opción efectiva para el dolor de cuello crónico o recurrente. Además, se pueden utilizar:

  • El masaje terapéutico: El masaje terapéutico es una técnica manual que implica la manipulación de los tejidos blandos del cuello para aliviar el dolor y la tensión. Un masajista especializado aplicará técnicas específicas para aflojar los músculos tensos, mejorar la circulación sanguínea y reducir la inflamación. El masaje terapéutico puede ser beneficioso para relajar los músculos del cuello, mejorar la flexibilidad y aliviar la tensión acumulada. Además, puede ayudar a reducir el estrés y promover la relajación general del cuerpo.

  • La terapia de manipulación espinal: La terapia de manipulación espinal implica ajustes o manipulaciones de la columna vertebral realizadas por un quiropráctico o un osteópata. Estos profesionales utilizan técnicas manuales para aplicar movimientos controlados y precisos a las articulaciones del cuello y la columna vertebral. El objetivo de la terapia de manipulación espinal es restaurar la alineación adecuada de la columna, reducir la irritación de los nervios y aliviar el dolor de cuello. Esta opción de tratamiento puede ser efectiva para ciertos casos de dolor de cuello, especialmente cuando está relacionado con la disfunción de las articulaciones espinales.

Bibliografía

Smith DR, Leggat PA. Musculoskeletal disorders among rural australian nursing students. Aust J Rural Health 2004; 12(6):241-245.

Martin BI, Deyo RA, Mirza SK, et al. Expenditures and health status among adults with back and neck problems. JAMA 2008;299:656–64.

Schofferman JA, Koestler ME. Whiplash and neck pain-related disability. In: Schultz IZ, Gatchel RJ, eds. Handbook of Complex Occupational DisabilityClaims: Early Risk Identification, Intervention, and Prevention. New York: Springer; 2005.

Etiquetas: cervicalgia, dolor cervical, dolor de cuello, dolor usando el ordenador, postura

Posts relacionados