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Fractura del quinto metatarsiano, lesión del verano

¿Qué supone la fractura del quinto metatarsiano?

La fractura del quinto metatarsiano es la pérdida de la continuidad de la sustancia ósea en el dedo meñique del pie. Esto produce la lesión en la cara externa del pie. El hueso afectado forma parte del arco longitudinal del pie, cuya base se une con el cuboides formando así parte del antepié. Ésta se relaciona mucho con la fase del despegue durante la marcha. En cambio la cabeza se articula con la primera falange del V dedo permitiendo la movilidad del V dedo.

fractura del quinto metatarsiano
fractura del quinto metatarsiano

Este tipo de lesión se diagnostica mediante RX y en alguna ocasión también TAC y tiene varios tipos:

  1. Fractura por avulsión o fractura de bailarina. Se produce cuando una porción del tejido óseo es arrancado del hueso mediante un tendón (tendón del peroneo lateral corto) o ligamento (aponeurosis). Este tipo de lesión suele tener el mismo mecanismo lesional que es una inversión de tobillo (pie orientado a la línea media, torcedura interna). También se puede deber a un fuerte traumatismo.
  2. Fractura de Jones. Aparecen en un área pequeña del quinto metatarsiano, la cual recibe poca sangre. Esto conlleva a tener mayor probabilidad de sufrir daños y de tener una difícil recuperación. Se puede originar por esfuerzo o una
  3. Fractura por stress (sobrecarga del pie intensa).
  4. También pueden ocurrir otros tipos de fracturas en el quinto metatarsiano. Como las fracturas en la diáfisis media, fractura de la cabeza o cuello las cuales resultan extrañas siendo muy poco habituales, cuya causa es un traumatismo de gran intensidad.

Este tipo de lesión tiene unos síntomas característicos independientemente del tipo de fractura. Estos son: Dolor, hinchazón y sensibilidad en la parte exterior del pie, dificultad al caminar.

Tratamiento

El tratamiento puede ser conservador o quirúrgico. Generalmente se realiza el tratamiento conservador en los diversos tipos de fracturas, donde habrá un periodo de inmovilización mediante un taco, férula o zapato duro (bota Walker), rara vez escayola. Con ello evitamos la rigidez al tener los dedos de los pies libres y para mantener firme el pie para perder la menor movilidad y estabilidad posible, a pesar de que las dos primeras semanas no debemos apoyar, solo pie en alto o caminar sin cargar (muletas). En cuanto a la fractura de Jones en algunos casos se realiza una estimulación ósea con un dispositivo externo. Esto ayuda a acelerar el proceso de regeneración del callo óseo favoreciendo así la recuperación de dicho tejido.

¿Cómo ayuda la fisioterapia a la fractura del quinto metatarsiano?

Desde la fisioterapia en el periodo de consolidación, podemos ultrasonidos y magnetoterapia para la regeneración ósea y a la rápida formación de callo óseo. También podremos realizar movilizaciones y cinesiterapia, drenajes linfáticos y algún ejercicio para conservar el movimiento.

Una vez consolidado ya podremos ser más incisivos en las movilizaciones pasando de la idea de conservar movilidad a ganar y recuperar la que se ha perdido durante el transcurso de inmovilización incluso utilizar diatermia para favorecer la circulación. Todo ello con el fin de evitar fibrosis además de pautar ejercicios activos y de apoyos con carga. Estos ejercicios son isométricos e isotónicos. Con ellos se va recuperando movilidad, fuerza y estabilidad de dicha región, y del miembro inferior involucrado.

Este tipo de lesión suele consolidarse en torno al mes (3 a 5 semanas) y hay que sumarle el tiempo de fisioterapia que gira entre 4 – 6 semanas más. Aunque hasta la sexta semana no se recomienda realizar deportes ni ejercicios de impacto. A mitad del proceso se puede realizar bicicleta y ejercicios en piscina.

En cuanto a la cirugía suele aplicarse en las fracturas por stress o en las de Jones, en las cuáles la cirugía es la misma. En dicha cirugía se introduce un tornillo canulado intramedular para conseguir esa fijación ósea mediante dicho tornillo. Esta cirugía es complicada ya que debemos tener cuidado con el nervio sural y los nervios peroneos. Tras la operación el proceso de recuperación discurre entre las 2-6 semanas.

En cuanto a la recuperación fisioterapéutica, se centrará en la reducción del edema. Se ganará en movilidad a la vez que fuerza, estabilidad y tono muscular. Todo ello con el fin de recuperar la funcionalidad y equilibrio.

Esperamos haber resuelto tus dudas con respecto a la fractura del quinto metatarsiano.

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