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La fisioterapia en el Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad (neurodegenerativa) que se produce debido a la pérdida progresiva de las neuronas. Esto hace que el sistema nervioso se vea afectado, por lo que ciertas funciones se verán alteradas. Esta enfermedad incide directamente y de manera gradual y lenta sobre la calidad de vida y actividades de la vida diaria. Se trata de un trastorno degenerativo que afecta en primer lugar a las zonas del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Por lo que con el paso del tiempo esta enfermedad provoca que las personas pierdan la capacidad de reconocer a personas, de hablar o incluso de leer y escribir. También se ve afectado el comportamiento y el pensamiento lo que provoca la pérdida de la noción del propio yo.La fisioterapia en el Alzheimer 1

El alzheimer presenta unos factores protectores y otros de riesgo. Los factores protectores son aquellos que hacen que haya una mayor probabilidad de que una persona desarrolle conductas y comportamientos que favorezcan un desarrollo saludable. Es por ello, que en esta enfermedad son considerados protectores:

  • Empleo de antiinflamatorios
  • Uso de estrógenos
  • Nivel educativo alto
  • Apo E2-E3, hace alusión a los factores genéticos

Factores de riesgo

  • Apo, -E4
  • Edad, a mayor edad mayor riesgo.
  • Antecedentes familiares
  • sedentarismo
  • Trauma craneal
  • Síndrome de Down
  • Nivel educativo bajo
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes tipo II
  • Obesidad
  • Depresión

Todos esos factores debemos tenerlos en cuenta, pero lo que más debemos tener presente en el día a día, son los signos de alarma que son los que nos harán sospechar que pasa algo y que debemos actuar.

Los signos de alarma del alzheimer son:

  • Pérdida de memoria
  • No reconocerse a sí mismo en algún momento del día o no reconocer a la gente de alrededor (personas que se muevan en un círculo cercano a la persona, familia amigos o compañeros de trabajo)
  • Alteración del lenguajeLa fisioterapia en el Alzheimer 2
  • Encontrarse desorientado
  • Alteración del pensamiento abstracto
  • Actuaciones fuera de lo común. Ej: vestimenta inapropiada, comportamientos ilógicos
  • Mala organización, sobre todo en el hogar. Ej: colocar una percha en el microondas o cubiertos en la lavadora.
  • Cambios de humor y personalidad
  • Persona pasiva, pérdida de interés y ganas por realizar tareas.

Y dentro de la propia enfermedad hay 3 fases, leve moderada y severa. La diferencia entre las fases es el grado de afectación y autonomía del paciente. La fisioterapia debemos adaptarla a los síntomas que presenta el paciente. Ya que cada uno presentará unos síntomas los cuales unos estarán más acentuados que otros, siendo así unos más limitantes en su vida diaria.

La fisioterapia en el Alzheimer

La fisioterapia tiene como objetivo en este tipo de paciente la integración de ejercicios para las tareas de la vida diaria (AVD) y un tratamiento de mantenimiento muscular. El cual se aplica bajo supervisión y se realiza todos los días. Los ejercicios que realizará el paciente serán: pocos, fáciles y bien detallados con alguna imagen si es necesario.

En la primera fase (leve). La fisioterapia ira dirigida a un mantenimiento de la musculatura y mejora de coordinación. Aunque también abordamos otros objetivos como:

  • Enseñarle ejercicios de mantenimiento de fuerza muscular y rango articular
  • Conseguir que sea lo más independiente posible
  • Entrenamiento de la capacidad respiratoria y fatiga
  • Reeducación de la marcha, del equilibrio y propiocepción

En la fase 2 (moderada). La fisioterapia será de prevención de lesiones y enfermedades y mantener sus capacidades físicas.

  • Mantenimiento de la capacidad cardio-respiratoria
  • Control postural
  • Estimulación sensorio-motriz
  • Prevención de complicaciones articulares y músculo-tendinosas
  • Reeducación marcha y equilibrio

En la fase 3 (severa). El objetivo de la fisioterapia es aportarle la mayor calidad de vida dentro de su afectación, para un mayor bienestar.

La fisioterapia en el Alzheimer 3

 

  • Fisioterapia respiratoria
  • Evitar UPP (úlceras por presión)
  • Evitar deformidades articulares, contracturas
  • Combatir el dolor

 

Por último querríamos dejarles una serie de recomendaciones:

  1. La familia y entorno más cercano del paciente debe recibir educación sanitaria para saber cómo actuar ante un imprevisto y como son los cuidados que dicha persona necesita y tener esos conocimientos acordes al grado de afectación del paciente.
  2. La rutina de fisioterapia y ejercicios debe tener ciertas características para favorecer el tratamiento como: mismo lugar, hora, personas y mismos ejercicios, sobre todo al principio y que sea un lugar seguro con buena iluminación.
  3. Dar órdenes sencillas y dejar un tiempo de respuesta para que consiga relizar las tareas y/o ejercicios por sí mismo, evitando fatiga.
  4. Tiene que tener una buena alimentación y estar hidratado
  5. Se puede incluir música, juegos, ritmo, actividades grupales que hacen que sea todo más ameno.
  6. Adaptar el hogar a las necesidades del paciente y evitar escalones y/o superficies deslizantes.

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