FisioterapiaNoticias
1,003

Reuma, ¿qué es y cómo ayuda la fisioterapia y el ejercicio físico?

La palabra reuma agrupa al conjunto de dolencias o molestias relacionadas del aparato locomotor, también llamadas enfermedades reumáticas. Los síntomas principales son el dolor localizado en alguna articulación o región como la espalda. También se presenta dolor generalizado en todo el cuerpo.

Otros síntomas la inflamación o tumefacción de las articulaciones, que impiden conciliar el sueño con los cambios posturales durante la noche. Las limitaciones para la movilidad, las contracturas musculares, el cansancio, la fatigabilidad ante mínimas actividades, el descanso nocturno poco reparador, el levantarse peor que uno se acuesta, debilidad, fiebre, o alteración de otros órganos y sistemas como el ojo, los pulmones, la piel, el riñón, el corazón, etc.

Las más comunes de estas enfermedades reumáticas son la artrosis y la artritis.

Cuando padecemos alguna de estas patologí­as, lo común es sentir dolores e hinchazones en la zona de las articulaciones. Sobre todo en algunos sectores donde anteriormente se sufrió de una lesión o golpe.

Por eso quienes son más propensos a sufrir esta clase de enfermedades son deportistas, personas acostumbradas a forzar articulaciones. En definitiva, individuos que fuerzan su cuerpo o son proclives a golpes y caí­das.

En este tipo de dolencias la fisioterapia dependerá de la persona y el proceso de su patología:

  • En los procesos agudos de la enfermedad, por ejemplo, centramos el tratamiento en disminuir el dolor y la inflamación. Para ello utilizamos técnicas de terapia manual suave y electroterapia (ultrasonidos, magnetoterapia, corrientes, infrarojos, laser, parafina,…).
  • Durante las etapas no agudas de la enfermedad, en las que las molestias se presentan de manera estable y controlada, se recomienda al paciente realizar un tratamiento de mantenimiento y prevención mediante la realización de ejercicio físico para retrasar los posibles efectos que estas patologías pueden provocar.

Así, enfocaremos el tratamiento de fisioterapia en la prevención de la inflamación y el dolor, en la corrección de deformidades mediante ortesis o férulas y mantener la movilidad de las diferentes zonas afectadas.

Gracias a la implantación precoz del tratamiento de fisioterapia se consigue prevenir deformidades. También una mayor independencia del paciente, y un ahorro de energía al realizar las AVD. Por otra parte, también se consigue un aumento de la autoestima del paciente a la hora de enfrentarse con una actividad cotidiana.
Es por ello que la figura de la fisioterapia juega un papel determinante en el tratamiento precoz de este tipo de patologías. Esto es debido a la dependencia que puede causar y el deterioro de la imagen personal.

Recomendaciones generales para el reuma

  • Evitar, dentro de lo posible gran actividad física o con estrés psíquico.
  • Evitar trabajos que requieran movimientos repetitivos.
  • Mantener una posición recta al sentarse.
  • Conviene dormir una media de 8 horas nocturnas. El colchón deberá ser duro y la almohada baja.
  • Un baño de agua caliente al comenzar el día contribuirá a disminuir la rigidez o el agarrotamiento matutino.
  • Conviene realizar ejercicio físico suave habitualmente. Ejemplos de ello son caminar, montar en bicicleta o nadar.
  • Es necesario utilizar calzado adecuado.
  • Es recomendable adelgazar o evitar el sobrepeso según los casos. La dieta típica mediterránea puede ser beneficiosa.
Etiquetas: dolor, ejercicio, fisioterapia

Posts relacionados