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Tendinitis de Aquiles ¿Qué es y cómo se trata?

El tendón de Aquiles (TA) está formado por la unión de los tendones de los gemelos y el sóleo, es el tendón más fuerte y grueso del cuerpo. Se cree que para poder romperse varía entre 2000-7000 Newtons, siendo su resistencia 10 veces el peso corporal de la persona. Mide unos 15 cm de longitud por 12–15 mm de ancho y 5–6 mm de grosor. La principal función del T.A es efectuar la flexión plantar del tobillo para favorecer el despegue del talón en la marcha, la carrera o el salto pero también contribuye al mantenimiento de la postura, evitando la flexión del tobillo durante el tiempo que estamos de pie.

El mecanismo que lo lesiona sería al ejercer fuerza para el impulso en la carrera o en un salto. La musculatura del gemelo se contrae y a esta contracción se opone el peso del cuerpo, y es ahí cuando tiene más posibilidades de romperse lo que se siente es como si te dieran un golpe por encima del talón.

Qué hacer si se rompe el tendón de Aquiles

Si se produce la rotura solo hay 3 posibles posibilidades:

-Tratamiento conservador consistente en inmovilización con escayola.

-La cirugía abierta.

-La cirugía mínimamente invasiva.

La operación abierta de roturas del T.A reduce mucho el riesgo de que se vuelva a romper en comparación con el tratamiento no quirúrgico.

Tendinitis de aquiles o Tendinopatia

La tendinitis es el proceso de inflamación del tendón y la tendinosis se considera la degeneración del tendón.

Se denomina tendinopatía aquílea crónica al dolor en la zona media del tendón (esta zona es el área menos vascularizada del tendón), un engrosamiento de la misma zona y rigidez por la mañana de más de 6 meses de duración. Al principio el dolor sólo aparece con la actividad física pero con el tiempo puede aparecer incluso andando normal y nos impediría la práctica deportiva. A veces puede observarse un “bultito” en el tendón y limitación en la flexión del tobillo y disminución de la fuerza. Al no encontrarse cambios inflamatorios no podemos dirigirnos, como tendinitis.

Tendinitis aquiles

En cuanto al tratamiento

Importante tener en cuenta el estilo de vida para cuidar los tendones.

Tener cambios en aspectos como la alimentación son imprescindibles; pero también hay que ajustar el ejercicio a la situación y a las necesidades de los tendones, mejorar las horas de descanso, uso de calzado de calidad (hacer un estudio dinámico de la pisada) o mantener un peso adecuado, todo esto nos ayuda con los puntos débiles que nos impiden mejorar o que nos hacen recaer.

En cuanto a lo relacionado con la podología

Muchas de las tendinitis aquileas son producidas por un exceso de pronación, se demuestra que un cambio en los patrones biomecánicos ( estudio de pisada con plantillas) de los pacientes pueden dar lugar a efectos positivos en el tratamiento de la lesión.

En lo relacionado con la Alimentación

El sobrepeso es un una causa directa para sufrir una Tendinitis aquiles. Sí tenemos sobrepeso o una mala nutrición, es normal sufrir lesiones musculoesqueléticas o en su defecto no recuperarnos de la lesión, mientras dure ese desequilibrio. Es por ello que os recomendamos un plan nutricional a medida.

Cuidar especialmente la hidratación. Los tendones son estructuras que están particularmente poco vascularizadas y cuando hay problemas de hidratación, enseguida se resienten.

En el momento de mayor dolor deberíamos evitar el alcohol, dado que éste inhibe la hormona antidiurética, lo que provoca una deshidratación que agrava la falta de vascularización que sufren estas estructuras. Beber entre dos y tres litros de agua al día, al principio cuesta pero luego el cuerpo se habitúa.

-Vitamina C

Esta vitamina resulta imprescindible para la creación de colágeno, la sustancia que le proporciona fuerza a los tendones y músculos de nuestro cuerpo. La cantidad diaria de esta vitamina estaría entre los 400 y 600 mg.

Algunos de los alimentos más ricos en vitamina C que puedes encontrar en cualquier supermercado son los siguientes: fresas, papaya, kiwi, naranja, mango, brócoli, col rizada, pimiento crudo (rojo o verde), aguacate, alcachofa.

-Magnesio

El magnesio es uno de los minerales indispensables para la producción proteica del organismo. Los ligamentos se componen de proteínas (elastina y colágeno), el magnesio ayuda a mantener saludables las fibras de elastina favoreciendo la flexibilidad y estimulando la producción de colágeno.

Una falta de magnesio aumenta el envejecimiento de las células productoras de colágeno. Por eso, es importante controlar que el magnesio sea ingerido a través de la dieta de forma óptima (320 -420 mg/día).Tomar un suplemento de magnesio y centrarse en el consumo de almendras y frutos secos, legumbres, avena, y chocolate en tableta puro al 100% (sin nada de azúcar).Los alimentos más ricos en magnesio que puedes encontrar fácilmente son los siguientes: frijoles, nueces, vegetales verdes, granos enteros, espinacas cocidas, almendras, arroz integral, patatas asadas, etc.

Otras terapias

La EPI®, es una técnica empleada para el tratamiento de cualquier tipo de tendinopatía. Mediante la aplicación de una corriente galvánica unidireccional interrumpida por una aguja de acupuntura introducida por cortos periodos de tiempo en el tejido afectado. La falta de estudios recientes y evidencias científicas no revelan dicha técnica como válida en el tratamiento de las tendinopatías; y más concretamente en la patología aquílea. Además, la gran mayoría de estudios revisados están a favor de cargas y ejercicio de trabajo excéntrico; pero con una mayor duración en la recuperación funcional del musculo afectado.

Las Ondas de Choque funcionan

-Acelerando y estimulando la regeneración muscular.

-Aumentando la vascularización.

-Mejorando el metabolismo celular de la zona lesionada.

En 2008 se hizo un estudio que comparaba la eficacia de las ondas de choque radiales. (3 sesiones, 14 días entre sesiones, 2000 impulsos, 2.5 bares), frente a los ejercicios excéntricos de gemelos. (Autocarga, 3 series, 15 repeticiones, descanso de 1 minuto entre series, 2 veces/día, todos los días). En tendinosis crónicas de más de 6 meses de evolución en las que el tratamiento conservador no funcionó. Los resultados muestran que las ondas de choque tienen mejores efectos en la tendinosis insercional que los ejercicios excéntricos(3).

En 2016 se comparó la efectividad de las ondas de choque radiales en pacientes con tendinopatía Aquílea con o sin deformidad de Haglund. Hubo pacientes que no habían respondido bien al tratamiento conservador (modificación de la actividad, fisioterapia, antiinflamatorios o aparatos ortopédicos). Las sesiones se hicieron en decúbito prono, con una frecuencia de 1 sesión/semana, un total de 5 sesiones, 2000 impulsos/sesión con una energía de 0.12 mJ/mm2 sobre el punto de mayor dolor. Ambos grupos mejoraron tras el tratamiento, pero el grupo de tendinopatía sin deformidad mejoró más(1).

En 2017 se hizo un estudio aleatorizado en el que comparaba los efectos las ondas de choque (3 sesiones, 1500 pulsos, intensidad 14-15/20) con una inyección de ácido hialurónico. Se observó que el dolor mejoró en ambos grupos, pero la mejoría fue mayor en el grupo del ácido hialurónico a las 4 semanas. Además los pacientes refirieron menos dolor durante la aplicación de las inyecciones ácido hialurónico que con las ondas de choque.(4)

De manera general y con la evidencia existente hasta la fecha podemos decir que el tratamiento con ondas de choque puede ser un tratamiento efectivo en pacientes con tendinopatía aquílea crónica (más de 6 meses de dolor). Es un tratamiento que no requiere anestesia, se necesitan una media de 3-4 sesiones, con una frecuencia de 1 vez/semana, de 1500-2000 impulsos aplicados sobre el punto doloroso para obtener los beneficios.

En cuanto al

¿Cómo ejecutamos correctamente el ejercicio excéntrico de gemelo para Tendinitis de aquiles?

EL ejercicio excéntrico de gemelos muy sencillo y que podemos utilizar tanto en prevención como en rehabilitación consiste en subirse a un escalón con las puntas de los pies (dejando los talones en el aire). Desde esa posición, descendemos en apoyo monopodal  (“pata coja”) y ascendemos en apoyo bipodal (con los dos pies). De este modo generamos una carga excéntrica superior a la concéntrica. Podríamos aumentar la carga cogiendo una mancuerna con la mano superior a la pierna con la que trabajemos.

Cabe recordar, que en la clínica contamos con servicio de Entrenamiento Personal, por lo que no es necesario que esperes lesión ninguna si quieres recibir pautas orientadas a realizar este tipo de entrenamiento, con la mayor especificidad orientada a tu práctica deportiva.

Bibliografía

1.Wu Z, Y. W. Outcome of Extracorporeal Shock Wave Therapy for Insertional Achilles Tendinopathy with and without Haglund’s Deformity. Biomed Res Int. 2016: 6315846. doi:10.1155/2016/6315846.

2.Vulpiani MC, T. D. Extracorporeal shockwave therapy (ESWT) in Achilles tendinopathy. A long-term follow-up observational study. J Sports Med Phys Fitness. 2009; 49(2): 171-6. 

3.Rompe JD, F. J. Eccentric loading compared with shock wave treatment for chronic insertional achilles tendinopathy. A randomized, controlled trial. J Bone Joint Surg Am. 2008; 90(1): 52-61. doi:10.2106/JBJS.F.01494. 

4.Lynen N, D. V. Comparison of Peritendinous Hyaluronan Injections Versus Extracorporeal Shock Wave Therapy in the Treatment of Painful Achilles’ Tendinopathy: A Randomized Clinical Efficacy and Safety Study. Arch Phys Med 5.Rehabil. 2017; 98(1): 64-71. doi:10.1016/j.apmr.2016.08.470.

 

Etiquetas: dolor, lesión, recuperación, rehabilitacion, tendones

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