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Lesiones musculares traumáticas, Sintomas y Tratamiento

Las lesiones musculares traumáticas son aquellas que se producen de manera involuntaria, ya sea por un traumatismo directo o por traumatismo indirecto. Entre las que encontramos los puntos gatillos o contracturas musculares, los calambres, la contusión, distensión muscular, roturas musculares y esas conocidas agujetas.

Las lesiones musculares traumáticas pueden dividirse en 2 grandes grupos según su mecanismo lesional:

Directas:

Contusión, se produce cuando un músculo es apresado por un agente agresor contra el hueso, ya puede ser al realizar un ejercicio deportivo como puede ser el fútbol o rugby, o a través de un accidente de tráfico, caídas. La lesión se produce en las fibras profundas del vientre muscular y con abundante hemorragia.

La gravedad dependerá de la intensidad del impacto y de si el músculo estaba en contracción previa. Para determinar su gravedad es importante distinguir si el hematoma es intra o intermuscular (menos grave).

Durante 1-3 días aplicaremos RICE (Reposo + Hielo + Compresión + Elevación):

  • Reposo relativo para evitar que el musculo se contraiga fuertemente
  • Hielo para bajar la posible inflamación que presente el músculo
  • Compresión para disminuir el edema producido por el impacto
  • Elevación del miembro afectado, ayudando mediante la gravedad a que baje hacia los ganglios linfáticos correspondientes.

A las 72 horas pediremos contracción al músculo hasta el límite del dolor. Después aumentaremos gradualmente la intensidad y  el tipo de contracción, para una vuelta a la readaptación.

Indirectas: Roturas musculares, distensiones, puntos gatillos.

  • Los puntos gatillos o las contracturas

    Musculares son contracciones mantenidas de grupos musculares. Aparece cuando se exige al músculo un trabajo superior al que puede realizar, ya sea intenso o puntual (esfuerzo excesivo) o mantenido y menos intenso (mantener unas horas una postura inadecuada). Algunas veces por problemas en la coordinación agonista-antagonista. Lo mismo ocurre cuando hay debilidad muscular y se exige realizar esfuerzos que superan su capacidad.

La activación de puntos gatillos, puede tratarse mediante la técnica de punción seca, técnica invasiva con la que vamos a desactivar los puntos gatillos miofasciales.

Para evitar su aparición será necesario mantener una buena hidratación, una dieta saludable y un buen tono físico durante todo el año.

  • Las agujetas

    Es el nombre coloquial de un dolor muscular llamado dolor muscular de aparición tardía (DMAT) acompañado de una inflamación muscular normalmente. Aparece como un dolor localizado después de un período de ejercicio intenso tras un período carente de ejercicio. Produce dolor muscular, pesadez y, pinchazos lo que supone una disminución de la movilidad y la flexibilidad durante unos días.

  • Los calambres

    Son contracciones musculares involuntarias, intensas y, dolorosas que afectan a varios grupos de fibras musculares. Puede ser a causa de una falta de potasio, insuficiente oxigenación de los músculos o por la pérdida de líquidos y sales minerales, como consecuencia de un esfuerzo prolongado, movimientos bruscos o fríos. Esta molestia aparece al comienzo de la actividad por calentamiento inadecuado o deficiente, o al final por efecto de fatiga y deshidratación. Para evitar su aparición nos hidratamos adecuadamente, tomaremos bebidas isotónicas y realizaremos una dieta con un buen aporte vitamínico.

  • Distensión muscular

    Consecuencia de un sobreestiramiento, el músculo no ha soportado la carga requerida y por lo tanto se produce una contracción excesiva que produce una distensión.

Para prevenir su aparición debemos realizar un calentamiento adecuado. Importante evitar esfuerzos por encima de nuestra capacidad física. Aplicaremos hielo y comprensión en caso de una distensión muscular.

  • Roturas musculares:
    • Grado IRotura fibrilar. Es la más frecuente. Se produce una rotura microscópica a nivel de las fibrillas musculares.
    • Grado IIRotura parcial. Desgarro visible pero que no llega a afectar en toda su extensión. Suele representar el 20% de las roturas fibrilares.
    • Grado III: Rotura total. En este caso se rompe todo el músculo separándose ambos extremos que se retraen. En este caso es necesaria la intervención quirúrgica para suturar los extremos del músculo roto.

Síntomas de rotura muscular

  • Los síntomas son dolor brusco cuando la persona realiza la acción del músculo. El paciente lo describe como una “pedrada”. Se acompaña de impotencia funcional.
  • En la exploración física podemos palpar el signo del hachazo y un gran hematoma ya que el músculo está muy irrigado. Será siempre mejor realizar una prueba de imagen para valorar la afectación del musculo, pero para realizar dicha prueba deberemos esperar unas 48-72 h a que el proceso inflamatorio haya reducido y no nos produzca diagnósticos erróneos.

Tratamiento:

En una primera fase aguda realizaremos el método RICE (Reposo + Hielo + Compresión + Elevación) para disminución inicial del hematoma y hemorragia. Particularmente me gusta más llamarlo POLICE, debido a que debemos realizar carga controlada para movilizar de forma suave el tejido.

Posteriormente haremos reposo y ejercicios isométricos (dependiendo del grado de cada paciente). A nivel de tratamiento, podremos realizar sesiones a partir de esas 48-72 horas, comenzando con técnicas para calmar el dolor, bajar la inflamación y reducir el edema. Técnicas como Diatermia funcionan muy bien para la regeneración del tejido y la disminución de la inflamación/edema. Drenaje linfático y masaje circulatorio (también podremos realizar cyriax) para aumentar la oxigenación en el tejido. TENS de baja frecuencia para la modulación del dolor.

Una vez pasada unas semanas comenzaremos con ejercicios excéntricos para reorganizar las fibras musculares, y mejorar la regeneración del tejido afectado. Será parte fundamental en el tratamiento este tipo de contracciones en una rotura muscular.

Desde Fisiolution os recomendamos que si has tenido alguna lesión muscular traumática vengas a visitarnos cuando antes, para mediante una valoración mediante su historia clínica podamos ayudarte con este tipo lesión desde el inicio, es importante que este tipo de lesiones se comience desde una fase inicial para evitar que se produzcan adherencias en la cicatriz de la rotura.

Para prevenir la mayoría de estas lesiones debemos realizar un buen calentamiento antes de la práctica deportiva, 15 minutos de entrada en calor del musculo hará que ese músculo esté preparado para realizar la práctica deportiva.

Bibliografía

  1. Balius, R., & Pedret, C. (2013). Lesiones musculares en el deporte. Barcelona, Spain: Editorial Panamericana.
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