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Psoas ilíaco

Lo primero que debemos saber sobre el psoas ilíaco es que es una musculatura muy importante tanto en la zona lumbar como en la cadera. Es un músculo que podemos dividirlo en ilíaco y en psoas el cual se subdivide en psoas mayor  y en psoas menor:

El psoas mayor se origina en la última vertebra dorsal (duodécima vertebra dorsal) que discurre por todas las vertebras lumbares a las cuales une pequeños fascículos hasta llegar a la cadera por delante de la articulación sacroilíaca. En cuanto al psoas menor (en torno al 60% de la población lo tiene) parte igual que el mayor desde la 12º vertebra dorsal con dos fascículos en las dos primeras vertebras lumbares hasta el fémur, concretamente la línea pectínea. Mientras que el iliaco se origina en la fosa iliaca hasta el trocánter menor del fémur.

Este músculo es muy importante ya que atraviesa la cadera en diagonal desde la parte posterior (zona dorsal y lumbar) hasta la zona anterior de la cadera (fémur). Por lo que tendrá funciones tanto en la columna como en la cadera. Tal y como están dispuestas sus fibras el psoas realizará flexión lumbar, flexión y lateroflexión de cadera del mismo lado. Además, juega un papel relevante en la estabilidad lumbopélvica, ya que nos permite estar erguidos. Por tanto, se puede incluir como un músculo perteneciente al grupo llamado core.

El core es un grupo muscular muy importante ya que permite la estabilización de nuestro cuerpo. Esto supone que participa en el apartado postural. Si tenemos un buen tono y fuerza muscular será más fácil adoptar las posturas correctas con la capacidad suficiente para mantenerlas en el tiempo, con lo cual seremos capaces de prevenir lesiones, especialmente las de carácter postural. Además de ello, es una musculatura que protege y recubre los órganos. Los músculos implicados son los abdominales tanto oblicuos como rectos, pero el más importante y fundamental de todo el grupo es el transverso. Además del suelo pélvico, multífidos de la espalda, diafragma y los músculos de la cadera en especial el mencionado psoas.

El transverso del abdomen es el más importante por dos razones; por su plano de profundidad y por la disposición de las fibras musculares. Ya que actúa como una faja, al recubrir toda la zona abdominal y su única función es de carácter estabilizador. En cuanto al diafragma, todos conocemos su función principal que es la respiración, pero también se relaciona con el tono postural e incluso una afectación del diafragma puede provocar dolor dorsolumbar.

Los multífidos conservan la curvatura lumbar y estabilizan las vértebras lumbares mientras que el suelo pélvico trabaja en sinergia con el transverso por lo que van unidos de la mano en la activación del core. En cuanto al psoas un desequilibrio muscular puede generar una descompensación en la zona de la cadera o lumbar, por tanto, su función es estabilizar la cadera y lumbar ayudando al transverso para que el resto de musculatura del core pueda realizar bien su función.

Para obtener un buen tono muscular de dicha región podemos realizar diversos ejercicios y de manera correcta. Existen dos maneras de conseguir un buen tono muscular que es acudir a clases de pilates o realizar un entrenamiento personalizado de dicha región. Esto es fundamental, sobre todo al principio, para que el paciente conozca cómo activar cada uno de los músculos pertenecientes al core y sepa si esta activando bien cada músculo y si lo hace correctamente. Ya que muchas veces damos por hecho que lo hacemos bien cuando realmente no es así y un ejemplo claro es cuando se realizan planchas.

Todo ello es importante ya que la contracción voluntaria es complicada, por eso al principio se recomienda empezar con supervisión de un profesional. Además, los ejercicios tienen que estar regulados, ya que una hipertonía de esta zona produce debilidad muscular y un mal funcionamiento de la musculatura. Si nos centramos en el psoas, un exceso de trabajo puede producir un aumento de la curvatura lumbar, generando una hiperlordosis. Por lo que es esencial tener un buen tono, pero sin excedernos y además conocer cómo es cada músculo, en el caso del psoas es un músculo tónico, esto implica que esta activado durante gran parte del día, por lo que no debe ser entrenado en exceso.

Una vez sabemos que es el psoas-ilíaco y su importancia, vamos a entrar más en detalle.

¿Cómo se lesiona?

Vamos a conocer las posibles causas de lesión de esta musculatura.

  1. Traumatismos directos en la zona tendinosa provocando una inflamación (tendinitis).
  2. Mala higiene postural
  3. Actividad física excesiva
  4. Punto gatillo en la musculatura

Vamos a entrar en detalle en los puntos 2 y 3.

La mala higiene postural se puede dar en dos situaciones:

  • Por posturas inadecuadas prolongadas en el tiempo, por ejemplo, estar mucho tiempo sentado o tumbado de lado en posición fetal, ya que el psoas esta acortado en los 90º de flexión de cadera, por tanto, promovemos que esto pase aguantando tanto tiempo ciertas posturas.
  • Posición inadecuada, si no mantenemos la curvatura neutra de la columna también acortamos la musculatura, en este caso si provocamos más lordosis lumbar.

En cuanto al exceso de actividad física se debe al sobreentrenamiento, pasa mucho en los deportes donde las piernas sufren mucha flexión de cadera o patadas como futbol, artes marciales, rugby o ciclismo. Además, esto supone que tenga poco descanso esta musculatura. Todo ello se debe a la contracción excéntrica repetitiva que se produce durante el deporte.

Síntomas y problemas asociados

En cuanto a los síntomas, los pacientes suelen describirlo y localizado de la siguiente manera:

  • Dolor localizado y profundo en la zona inguinal o parte anterior del muslo.
  • En la zona lumbar el dolor aparece con menos frecuencia.
  • O con la actividad física, sobre todo al empezar y en especial al correr, subir o bajar escaleras o salir con la bici.
  • También produce pesadez/rigidez en la zona de cadera. Sobre todo, cuando nos levantamos después de un tiempo sentados, es decir, los primeros pasos tras un periodo de reposo.

El dolor es mayor en bipedestación y disminuye en posición fetal o tumbado boca arriba con las piernas dobladas.

La lumbalgia se produce como consecuencia del acortamiento del psoas, eso produce una compactación de las vertebras lumbares, generando mucha presión discal. Esto provoca un aumento de la curvatura fisiológica lumbar provocando dolor. Ya que al acortarse retrae la zona lumbar limitando su función, por tanto, perdemos también rango de movilidad en flexión lumbar y si no se trata podemos perder incluso flexión en las últimas dorsales.

Esta musculatura puede estar detrás de otras lesiones como la falsa pierna corta. Lo primero que debemos saber es que ambas extremidades deben medir exactamente lo mismo. Si hay una dismetría en la cadera pude deberse a una diferencia de longitud ósea, que en ese caso seria una pierna corta verdadera. Pero también existe la posibilidad de que se produzca ese problema, pero la longitud de los huesos es la misma. Es ahí donde hay que sospechar de esta musculatura. Una de las sospechas más comunes ante este tipo de problemas es cuando nos ponemos el pantalón y a la altura de cintura se nos cae mas de un lado o en la zona de los bajos en el que vemos que pisamos un lado del pantalón o que cae mas por un lado que por otro.

Este problema es derivado de un problema funcional de la cadera que se puede deber a diversos motivos como problemas en la articulación sacroilíaca o espasmo en el cuadrado lumbar. Pero nosotros entraremos en como puede producirlo el psoas. Para ello es importante tener en mente como se disponen sus fibras y su función.

Si tenemos un psoas hipertónico, es decir sufrimos un espasmo muscular en dicha región lo que provocamos es un ascenso y posteriorización del hueso iliaco. Con lo cual producimos una fijación del hueso iliaco que no es la correcta y si le sumamos una mala higiene postural. Lo que provocamos que esa alteración se agrave más todavía y la recuperación sea muy lenta, ya que esto significaría que durante gran parte del día estamos favoreciendo la lesión. Por eso este tipo de lesiones es importante detectarlas rápido, porque pasan desapercibidas y cuando nos queremos dar cuenta quizás ya llevemos mucho tiempo fomentando esta lesión que generalmente empieza sin dolor. Además, esto provoca una alteración la marcha y en el reparto de fuerzas y absorción del impacto al caminar o realizar deporte. Cuando nos pasa esto, es muy importante tratarlo a nivel muscular y articular, pero sobre todo realizar estiramientos.

Tratamiento

El psoas iliaco al ser un músculo que atraviesa la cadera es de difícil acceso. Por lo que dificulta bastante su tratamiento. Además, es muy profundo por lo que estimularlo manualmente directamente sobre él, es muy complicado. Generalmente estimulamos la fascia y en alguna ocasión si profundizamos mucho podríamos llegar a palparlo.

Lo primero que debemos hacer cuando existe una lesión del psoas es valorar la flexión de cadera y realizar una buena anamnesis.  Además, realizaremos una buena inspección estática y dinámica seguida de tests ortopédicos como el test de Slump o el test de Thomas.

Para el tratamiento emplearemos diferentes técnicas:

  • Terapia manual, técnicas de masaje tanto en la región lumbar con en la zona inguinal. Podemos realizar una presión profunda y mantenida mientras el paciente contrae la musculatura con el fin de inhibirla.
  • La punción seca es muy eficaz, pero en este caso debemos apoyarnos con un ecógrafo ya que es una zona de difícil acceso y pasa por zonas bastante comprometidas (paquetes vasculo-nerviosos), por lo que la opción más segura es emplear el ecógrafo. Además, este equipo nos permitirá ver de forma más clara la lesión como por ejemplo si existe inflamación en el tendón.

  • Electroterapia para reducir el dolor (tens) y la inflamación (onda corta, microonda).
  • Técnicas de movilización de cadera, para ganar amplitud y rango de movimiento y reeducar la musculatura.
  • Podremos realizar técnicas de RPG.

Por último, realizaremos estiramientos, son muy importantes en cualquier lesión, pero precisamente en esta musculatura mucho más. Es un músculo que tiende al acortamiento y encima es de difícil acceso, por lo que el abanico de posibilidades de tratamiento se reduce. Es por ello, que realizar un buen estiramiento es fundamental para conseguir una buena normalización del tono muscular. Hay varias maneras de estirarlo, personalmente la mejor posición para estirarlo es en posición de caballero con una buena postura lumbar. Como este apartado es muy importante, hemos realizado un video exhaustivo sobre cómo hacerlo correctamente y que debemos hacer y que no. Por ello os recomiendo echarle un vistazo.


Recomendaciones

  • Tener una buena biomecánica tanto de la marcha como del deporte que practicamos. Lo mejor es realizar un estudio para ver si estamos realizando correctamente el ejercicio. Como por ejemplo en la bicicleta, podemos tener una descompensación pélvica y esto producirnos lesiones tanto de rodilla como de espalda.
  • Tener un buen descanso y no sobreentrenar esta musculatura.
  • Evitar posturas mantenidas con flexión de cadera en 90º y pasar mucho tiempo en bipedestación.
  • Podemos automasajearnos en casa para liberar y aliviar el dolor.
  • Cuidado con gestos explosivos repetitivos.
  • Realizar bien los abdominales ya que muchas veces estamos activando psoas.
  • Empleo de plantillas solo en el caso de tener realmente una pierna corta.

Bibliografía

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