FisioterapiaLesiones miembro inferiorNoticiasVida sana y consejos

Sinovitis de rodilla: causas, síntomas y el tratamiento que necesitas

Hablamos sobre la sinovitis de rodilla. Antes de entrar en ello, lo primero que tenemos que saber es que una sinovitis es una inflamación o irritación de la membrana sinovial que envuelve las articulaciones.

Esto puede ocurrir en varias articulaciones, como puede ser en cadera, tobillo, muñeca, codo, rodilla, hombros y en las articulaciones interfalángicas de las manos, en resumen, en todas las articulaciones que tienen membrana sinovial, el líquido sinovial se encarga de lubricar la articulación para ayudar al movimiento y no exista una fricción ósea en la articulación, en cada articulación hay una cantidad de líquido sinovial pudiendo aumentar ese líquido y provocar una sinovitis.

Unas de las sinovitis más frecuentes son en la articulación de la rodilla, que pasamos a ver ahora:

Causas

Como en la gran mayoría de patologías, las causas de la sinovitis pueden ser muy diversas y no existe una sola causa, las causas más comunes:

  • Desgaste de la articulación: esto es algo que va relacionado con la edad y con el estilo de vida que llevemos, por eso es muy importante realizar actividad física y especialmente entrenamiento de fuerza, otro factor importante aquí seria la peso, ya que no es lo mismo que nuestra rodilla soporte el peso de 100 kg sedentario que de 70 kg realizando entrenamiento.
  • Impacto sobre la rodilla. De aquí, es bueno hacer actividad física, pero todo en su justa medida, ya que otra causa puede ser sufrir demasiados impactos o trabajos físicos repetitivos, como podría ser correr, esto no quiere decir que correr sea malo, pero siempre que realicemos algún tipo de actividad debería de estar supervisada por un profesional, ya que conocemos el tiempo de recuperación.
  • Traumatismo, si recibimos un golpe en la zona de la rodilla podemos sufrir una sinovitis.
  • Infección, que puede ser provocada por la entrada de una bacteria en la membrana sinovial, que puede ser por una intervención quirúrgica o en una herida abierta
  • Enfermedades, como puede ser la gota, formando el depósito de cristales en la articulación y a su vez provocando la sinovitis.
  • También enfermedades autoinmunes, como puede ser psoriasis, lupus o artritis reumatoide.

Tipos de sinovitis

Podemos diferenciar dos tipos de sinovitis dependiendo del tiempo de duración:

  • Sinovitis aguda: se considera aguda aquella sinovitis que dura días o meses, sin superar los 6 meses, también asocian este tipo de sinovitis a una aparición más repentina.
  • Sinovitis crónica: se considera crónica cuando ya ha superado esos 6 meses, e incluso hay paciente que la padecen de por vida, aunque eso no quiere decir que siempre presente síntomas y este inflamada, este tipo de sinovitis suele tener una aparición lenta.

Y también podemos encontrar otro tipo de sinovitis, aunque es mucho menos frecuente:

  • Sinovitis vellonodular: se define como neoplasia benigna con proliferación sinovial y depósitos de hemosiderina que afecta a grandes articulaciones, siendo la rodilla la que cuenta con el porcentaje más alto de casos, rondando el 80%.

Los síntomas de la sinovitis

  • Derrame articular
  • Dolor en la zona
  • Producción excesiva de ácido hialurónico
  • Acumulación de cristales en la articulación a consecuencia del consumo de alcohol
  • Insuficiencia renal crónica
  • Hipertensión
  • Inflamación: como consecuencia de la acumulación de líquido sinovial, además también puede producirse un aumento de la temperatura de la zona.
  • Limitación de movilidad (provocada por esa inflamación), llegando incluso a interferir en las actividades de la vida cotidiana, pudiendo interferir en la marcha.
  • Fiebre localizada

Otro de los síntomas que cabe destacar es el dolor, ya que el líquido generado ejerce una presión dentro de la articulación, en este caso dentro de la rodilla, este líquido se acumula como una bolsa, lo normal es tener 1-2 cm3 de líquido, y empieza a doler cuando llega a acumular 5 cm3, hay estudios que han visto que hay personas que le han llegado a extraer hasta 100 cm3. Si el líquido aparece repentinamente suele almacenarse en la parte posterior de la rodilla y formar un Quiste de Baker.

En un estudio se midió el rango articular de la rodilla con un goniómetro, y el resultado fue una disminución media de unos 40º hacia la flexión, y después de un programa de fisioterapia con terapia manual y ejercicio hubo una mejora significativa, mejorando también la sensación de los pacientes, y mejorando también la marcha (ya que al iniciar el programa de recuperación tenían una claudicación de la marcha).

¿Cómo podemos diagnosticar la sinovitis?

Por lo general todas las sinovitis de rodilla se pueden diagnosticar tras un examen físico si el paciente acude con inflamación, enrojecimiento y temperatura elevada en la articulación, aunque el diagnostico parezca sencillo en algunas ocasiones extraen una muestra de líquido para después analizarla, como normal general no hace falta que se realice una prueba de imagen, en algunos casos la sinovitis no es tan fácil de diagnosticarla porque no presenta clínica. En la sinovitis vellonodular si deberíamos realizar una resonancia magnética, ya que en la radiografía tampoco se aprecia, pero solo la evaluación anatomopatológica confirma el diagnostico.

Tratamiento médico

Inicialmente el tratamiento suele ser conservador, y van valorando dependiendo cómo evolucione la rodilla, el tratamiento consiste:

Si este tratamiento no funciona y no reduce la inflamación, entonces se optan por otros tratamientos, como pueden ser:

  • Extracción del líquido sinovial: cuando se ha acumulado demasiado líquido, el médico puede decidir extraer el líquido sinovial de la rodilla, el paciente suele sentir un alivio inmediato.
  • Infiltración de ácido hialurónico y corticoides: Los corticoides se utilizan como si fuera un antiinflamatorio, para reducir la sinovitis y mejorar la función, esta es una solución a corto plazo ya que suele durar 3 o 4 semanas, pero el paciente suele tener una mejora rápida.
  • Infiltración de ácido hialurónico y factores de crecimiento: el plasma rico en factores de crecimiento (PRFC) se obtiene de la extracción de sangre del paciente, en los últimos años se está utilizando mucho ya que se le asocian varias propiedades, como son pegamento biológico, coagulación, cicatrización de tejidos, restauración de ácido hialurónico intraarticular, antibacteriano, analgésico y antiinflamatorio entre otros. En casos cercanos que conozco y han utilizado este tratamiento hay personas que les ha ido muy bien y prácticamente había desaparecido sus síntomas (sobre todo en pacientes con problemas degenerativos) y otros pacientes que directamente no han sentido nada.

Objetivos de tratamiento en fisioterapia

  • Aumentar rango articular, ya que por la inflamación el paciente no puede realizar completamente la flexión de rodilla.
  • Eliminar el dolor, la inflamación le provoca dolor porque cuando realiza el movimiento el líquido ocupa un espacio en la articulación que no debería de ocupar y al comprimirlo aparece dolor.
  • Potenciación muscular, al realizar el reposo pautado y al no mover la articulación, puede que nuestro paciente haya perdido masa muscular, en caso de que no la haya perdido es muy importante el trabajo de fuerza para aliviar el dolor de la rodilla.

Y así poder lograr que el paciente vuelva a realizar su vida normal, como estaba antes de la patología

Tratamiento fisioterapéutico

Para eliminar el dolor contamos con varias técnicas en fisioterapia como puede ser:

  • Láser
  • Termoterapia (ultrasónico, onda corta, microonda)
  • Electroterapia (TENS)
  • Técnicas de masoterapia
  • Terapia manual
  • Diatermia

Una vez que hayamos bajado la inflamación y el dolor, empezaremos con la potenciación, hay que tener muchos factores en cuenta, como cuánto tiempo lleva nuestro pacientes en “reposo”, cuál es tu actividad de la vida cotidiana, practica algún deporte, todos estos datos son importantes para saber que dosis, intensidad y frecuencia necesitara nuestro paciente, tenemos que ver en qué punto parte nuestro paciente e ir haciendo una sobrecarga progresiva, podemos pedirle que haga:

  • Ejercicios isométricos: Son los menos demandantes muscularmente, dentro de estos podemos ir aumentando en tiempo de contracción y en rango articular, pueden ser muy interesantes en primeras fases para no perder tono muscular.
  • Ejercicios concéntricos: Estos ejercicios son un poco más demandantes que los anteriores, y podemos ir aumentando en intensidad y volumen, en la mayoría de los casos nos quedaremos en estos ejercicios, pero si nuestro paciente tiene mucha demanda física podemos añadir los ejercicios excéntricos.
  • Los ejercicios excéntricos son los más demandantes a nivel muscular.

Aquí os dejamos unos ejemplos de ejercicios para fortalecer la pierna y evitar los dolores de rodilla, en el primer video los ejercicios son más suaves, sobre todo para esas primeras fases donde todavía no esté controlado el dolor y el segundo son ejercicios un poco más intensos para cuando el dolor y la inflamación haya disminuido, estos ejercicios también los podríamos hacer regularmente y así poder prevenir una futura sinovitis de rodilla, o incluso si no tenemos ningún problema podemos añadirlo para fortalecer nuestras piernas.

Cirugía

Cuando no ha funcionado ni el tratamiento fisioterapéutico ni el médico, y la sinovitis es catalogada como sinovitis crónica, puede optarse por la cirugía, dentro de esta puede realizarse de dos maneras, cirugía abierta o por artroscopia, y consiste en la retirada de gran parte del tejido sinovial, como fisioterapeuta siempre veremos con mejores ojos la artroscopia ya que es una técnica mínimamente invasiva y la recuperación será más rápida.

Después de la cirugía la pierna permanecerá vendada y elevada durante las primeras 48 horas para evitar la inflamación, aunque se recomienda el movimiento de los pies para evitar una posible trombosis venosa profunda. Después de 72 horas ya se podrá empezar a caminar con ayuda de muletas y se podrá iniciar el programa de fortalecimiento, empezando por los ejercicios isométricos dejando la rodilla estirada, y se irá progresando dependiendo bajo la supervisión del fisioterapeuta.

Se estima un tiempo de recuperación de 6 a 8 semanas en pacientes que haya sufrido cirugía abierta y una recuperación de 7 a 10 días en pacientes que la hayan sufrido por artroscopia.

¿Cómo prevenir la sinovitis en la rodilla?

Para prevenirla primero deberíamos de conocer la causa de nuestra sinovitis, ya que no será lo mismo una sinovitis de origen traumática que una procedente por ácido hialurónico, por lo que habrá algunas que, si podemos prevenirlas y otras no, un factor para prevenir puede ser la alimentación y la actividad física. Pero las que no se puedan prevenir tendrán que ponerse en manos de los médicos y que ellos le pauten las prevenciones correspondientes.

Y entonces, ¿qué hago si tengo sinovitis en la rodilla?

Si es la primera vez que me pasa lo ideal sería ir al médico, para descartar otras patologías, y que le médico nos guie hacia el tratamiento que debo de realizar, aunque el reposo será una de las primeras opciones, esto no significa tumbarme en el sofá y no moverme, sino reposo deportivo, intentar hacer todas las actividades de nuestra vida diaria y no realizar actividad física. Pero si el médico no le da mayor importancia podemos empezar con las sesiones de fisioterapia, ya que nos ayudaran a disminuir la inflamación y el dolor, y conseguiremos que nuestra rodilla sea funcional lo antes posible, pero si el médico detecta algún tipo de irregularidad (sospeche de alguna enfermedad autoinmune o reumatóloga), sería mejor esperar y que nos diagnostique la posible causa.

Si ya me ha pasado más veces y sé el origen de la lesión, podemos acudir directamente a nuestro centro de fisioterapia de confianza y empezar el tratamiento.

Y recordar que una buena prevención de la sinovitis de rodilla y de muchas patologías de la rodilla se pueden prevenir simplemente realizando actividad física y ejercicios de fortalecimiento.

Bibliografía

Balbastre, M., Hervás, M., Serra, V., Sánchez, R., & Sala, D. (2011). Patología de la Rodilla. Guía de manejo clínico. UMIVALE.

Caraballo, J. A. (2018). Sinovitis de rodilla: síntomas y tratamiento.

Cerdeño Arconada, J. D., & Chamón Revilla, I. (2010). Protocolo de ejercicios para el dolor de rodilla.

Fernández Jaén, T. (2017). Sinovitis.

Ramírez Martínez, L. (2011). Conjunto de ejercicios terapéuticos para contribuir a la disminución de la limitación articular de la rodilla en pacientes con gonoartrosis que asisten a la sala de rehabilitación «Turcios Lima», municipio Pinar del Río. Pinar del Río, Trabajo de Diploma. Facultad de Cultura Física «Nancy Uranga Romagoza».

Rodríguez Vargas, A. R. , & Quetglas GonzálezL. R. (2008 ). Nociones generales del Masaje (1re ed.). Guayas, EcuadorDepartamento de Marketing y Publicidad de la Federación Deportiva del Guayas.

Sabine Reichel, H., y Groza-Nolte, R. (2003). Fisioterapia. Práctica Clínica (Primera ed., Vol. Tomo 2). Barcelona, España: Paidotribo

Soto Martínez, D. (2016). Propuesta de ejercicios terapéuticos que contribuyan al mejoramiento de la dinámica de la marcha en un paciente con hemiplejia que asiste a la Sala Terapéutica de la Facultad de Cultura Física «Nancy Uranga Romagoza». Universidad de Pinar del Río «Hermanos Saíz Montes de Oca», Facultad de Cultura Física «Nancy Uranga Romagoza», Ciencias Aplicadas. Pinar del Río: Trabajo de Diploma.

Taboadela, C. H. (2007). Goniometría. Una herramienta para la evaluación de las incapacidades laborales (1ra ed.). Buenos Aires, Argentina: Asociart ART.

Zúñiga Monier, B., Caballero Orduño, A., Suárez Sánchez, O. M., & Mesa Díaz, M. E. (2016). Efectividad de la terapia acupuntural combinada con masaje en pacientes con sacro lumbalgia aguda inespecífica. MEDISAN, 20 (3), 336-343.

Etiquetas: , ,

Posts relacionados

Menú