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Dolor lumbar: causas, síntomas y tratamiento de fisioterapia

El dolor lumbar, también llamado lumbalgia, afecta a la parte baja de la espalda y es muy común en el día a día. Suele estar causado por sobrecarga muscular, posturas mantenidas, falta de movimiento o rigidez. En la mayoría de los casos suele ser leve y pasajero, y puede mejorar con tratamiento de fisioterapia, ejercicios específicos y cambios en los hábitos posturales.

dolor lumbar o lumbalgia tratamiento fisioterapia
Si te duele la lumbar al estar muchas horas sentado, al agacharte o después de un día largo al irte a dormir, puede llegar a ser muy incómodo y es normal que te preocupe. Es una molestia muy común en consulta y, aunque es bastante frecuente, la fisioterapia es una gran aliada para reducir el dolor y evitar que vuelva. Entender qué lo provoca es el primer paso para aliviarlo y prevenirlo.

Qué es el dolor lumbar

Cuando hablamos de dolor lumbar o lumbalgia, nos referimos a dolor localizado en la parte baja de la espalda.

Pueden intervenir diferentes estructuras como:

  • músculos
  • ligamentos
  • articulaciones
  • nervios
  • discos intervertebrales

Muchos pacientes acuden a nuestra consulta pensando que hay algo roto, pero no siempre es así; de hecho, las menos veces es así. A veces, puede llegar a doler mucho, pero eso no significa que haya algo grave o una lesión importante.

Los fisioterapeutas podemos ayudarte a:

  • calmar esa irritación
  • aliviar el dolor
  • recuperar tu funcionalidad
  • recuperar movilidad
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Causas más frecuentes del dolor lumbar

Una de las preguntas más habituales en consulta es: ¿por qué tengo dolor lumbar?

La respuesta es simple:

El dolor lumbar es tan multifactorial como rutinas tenemos cada uno en nuestro día a día. Entre ellas, encontramos:

  • Sobrecarga muscular
  • Posturas mantenidas
  • Falta de movimiento
  • Estrés y factores emocionales
  • Movimientos a los que no estamos habituados
  • Sensibilidad del sistema nervioso
  • Alteraciones del sueño
  • Falta de actividad física
  • Factores laborales
  • Creencias y miedo al movimiento

Cuando en consulta me pregunta un paciente, mi respuesta en la mayoría de los casos suele ser que se debe a una combinación de varios de estos factores, casi nunca es una única causa.

Síntomas habituales del dolor lumbar

La lumbalgia suele venir acompañada de una mezcla de síntomas.

Los síntomas más comunes del dolor lumbar son:

Dolor localizado en al zona baja de la espalda

Puede aparecer con el movimiento, después de permanecer en reposo un tiempo, o puede ser constante.

Rigidez o sensación de bloqueo

Muchos pacientes sienten que se quedan “clavados” al agacharse.

Dolor al movimiento

Puede aparecer al:

  • agacharse
  • girarse
  • levantarse
  • caminar

Mejoría con el movimiento suave

Al calentar y llevar un rato en movimiento la molestia empieza a desaparecer.

Empeora tras reposo prolongado

Estar mucho tiempo en reposo puede aumentar el dolor y dificultar la recuperación.

Dolor que puede irradiarse

El dolor puede extenderse hacia glúteos o la parte posterior de los muslos, sin llegar a sobrepasar la rodilla.

Sensación de tensión muscular y rigidez

La zona puede sentirse rígida o como si se moviera en bloque.

Limitación funcional

Dificultad para continuar con la rutina diaria: vestirse, ponerse los zapatos, levantarse, etc.

Variabilidad del dolor

El dolor va fluctuando a lo largo del día, dependiendo de la actividad.

Dolor sin causa clara

No siempre tenemos que haber un movimiento asociado, a veces puede aparecer sin un desencadenante concreto.

 

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¿Cuando debemos acudir a un fisioterapeuta por dolor lumbar?

La recomendación es acudir a un fisioterapeuta si:

  • el dolor lumbar dura más de un par de días y no hay mejoría
  • el dolor interfiere con tu trabajo o descanso
  • cada vez te cuesta más moverte
  • el dolor aparece con mayor frecuencia

Además, deberías acudir si el dolor comienza a bajar por la pierna, más allá de la rodilla, acompañado de hormigueo o debilidad.

No obstante, si tienes dudas, quieres entender qué está pasando y no sabes qué hacer para mejorar, consultar con un profesional puede ayudar a recuperarte mejor y con más tranquilidad.

Si es tu caso, pide una cita con nuestro equipo de fisioterapeutas colegiados y valoraremos tu caso.

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Cómo diferenciar el dolor lumbar común de otros problemas

La mayoría de dolores lumbares son benignos y provienen de los malos hábitos en nuestra rutina de vida diaria; sin embargo, hay algunas señales a las que tenemos que estar atentos para ayudarnos a distinguirlo de otros casos:

Dolor lumbar mecánico

  • dolor localizado en la zona baja de la espalda
  • empeora con el movimiento
  • mejora con el reposo
  • no suele despertar por la noche.

Dolor de origen radicular (ciática)

Dolor que irradia por la pierna, a menudo más allá de la rodilla hasta el pie, como si te diera una descarga o quemazón siguiendo el recorrido del nervio. Suele darse por la compresión del nervio (por ejemplo, por una hernia discal).

pinzamiento lumbar producido por una ciatica

Dolor visceral

No se modifica claramente con el movimiento y suele ser sordo y constante. Pueden verse involucradas estructuras como riñones, páncreas o ginecológicos.

Signos de alarma (descartar lo grave)

  • Fracturas: traumatismo reciente, consumo de corticoides, osteoporosis.
  • Infección: fiebre, escalofríos, dolor localizado y constante, que no cede ni de noche.
  • Tumoral: pérdida de peso inexplicable, dolor que empeora en reposo o por la noche.
  • Síndrome de cauda equina: pérdida de sensibilidad en glúteos e ingles, retención o incontinencia fecal, debilidad repentina en piernas.

Tratamiento de fisioterapia para el dolor lumbar

El dolor lumbar no siempre refleja un daño estructural; a menudo está relacionado con una sensibilización del sistema nervioso y falta de control muscular. 

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La combinación individualizada de ejercicio + terapia manual + educación suele dar los mejores resultados para vuestro dolor, frente a otros tratamientos aislados. Además, se recomienda evitar el reposo absoluto y mantener una actividad progresiva.

Según los últimos estudios, el ejercicio terapéutico es, actualmente, la mejor intervención para el dolor lumbar; tanto para el dolor agudo, como para los casos crónicos, y debe ser especialmente adaptado a cada paciente.

¿Qué intervenciones de fisioterapia son buenas para el dolor lumbar?

  • Terapia manual (masaje terapéutico, movilizaciones, manipulaciones). La terapia manual ayuda a reducir el dolor y mejorar la función a corto plazo, cuando se usa junto a ejercicios.
  • Punción seca: la investigación reciente sugiere que la punción seca combinada con otros tratamientos puede reducir el dolor lumbar. Se utiliza sobre puntos gatillo musculares para liberar tensión y disminuir el dolor irradiado.
  • Electroterapia y tecnología puntera: la radiofrecuencia, diatermia profunda o terapias con campos magnéticos ayudan a reducir el dolor y mejorar la función, pero no reemplazan los ejercicios y la educación activa.
  • Ejercicio terapéutico: es el tratamiento con mayor evidencia demostrada a medio y largo plazo. Lo importante es individualizar los ejercicios y adaptarlos a la etapa de dolor de cada persona.
  • Educación en dolor. Entender que dolor no siempre es igual a daño estructural, perder el miedo a moverte, saber que tu espalda es fuerte y sólo necesita algunas indicaciones para recuperar la confianza en sí misma.

importancia postura lumbar al coger peso

Prevención y hábitos para evitar el dolor lumbar

  • Evitar el reposo prolongado: moverse de forma regular ayuda a reducir el dolor y prevenir episodios futuros.
  • Fortalecer el glúteo y el CORE: para mejorar la estabilidad y disminuir la carga que se le pone a la zona lumbar en las actividades del día a día. La inactividad empeora el dolor y favorece que se reproduzcan estos episodios.
  • Ergonomía en tu día a día: alternar posturas, evitar estar mucho tiempo sentado sin moverte.
  • Control del estrés y sueño adecuados: están asociados con una menor percepción del dolor y ayuda a una mejor recuperación.
  • Cargas: evitar cargar pesos que no se puedan abordar y hacer esfuerzos desmesurados. Se necesitan adaptaciones progresivas para mejorar y abordar las cosas, la lumbar no es menos: aprender a hacerlo de manera progresiva y trabajar de manera progresiva para ello.

PREGUNTAS FRECUENTES (FAQs)

  1. ¿Debo parar de hacer ejercicio y estar en reposo total?

Para nada. El reposo en cama por más de 24-48 horas suele ser contraproducente para este tipo de patologías. El movimiento controlado y adaptado al dolor es tu mejor aliado. Si duele, paramos; pero si solo molesta, moverse con cuidado ayuda a que el músculo no se atrofie y la zona recupere antes.

  1. ¿Tengo algo “fuera de su sitio”? ¿Se me ha movido una vértebra o un disco?

Es muy raro. Salvo en casos de traumatismos graves, las vértebras no se mueven como si fueran piezas de puzzle. La sensación de bloqueo suele deberse a un espasmo muscular intenso que protege la zona. En cuanto a los discos, pueden protuirse o herniarse, pero esto no siempre tiene por qué dar sintomatología grave e irresoluble.

  1. ¿Tener una hernia significa que voy a tener que operarme?

No, en absoluto. Muchísimas personas tienen hernias o protrusiones en la columna y no sienten ninguna molestia. Los vemos a diario en la clínica, y la mínima parte de estas afecciones necesita una operación. El dolor suele aparecer cuando esa hernia se irrita o cuando comprime un nervio. El 90% de las lumbalgias (con o sin hernia) mejoran con tratamiento de fisioterapia y ejercicio, sin necesidad de pasar por quirófano.

Marta Fernández Fernández. Colegiada número 15.886 por la Comunidad de Madrid.

BIBLIOGRAFÍA

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Etiquetas: ciática, dolor lumbar, lumbalgia

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