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Masaje descontracturante: Beneficios y técnicas para aliviar la tensión muscular

Vamos a hacer una prueba: levanta tus brazos y palpa tu cuello y tus hombros. Seguro que la mayoría de vosotros notáis mucha tensión, dolor, e incluso “bolas” y “nudos” ¿verdad? Tu cuerpo te está pidiendo un masaje de los que vamos a conocer a continuación.

Y es que, en este mundo en el que el estrés y las tensiones cotidianas parecen inevitables, el cuerpo humano responde de maneras que, a menudo, pasan desapercibidas hasta que el dolor nos obliga a detenernos. Las contracturas musculares, esos molestos “nudos” que parecen instalarse en nuestro cuerpo, son una respuesta común al estrés, las malas posturas y la sobrecarga física.

Aquí es donde el masaje descontracturante se presenta como una poderosa herramienta, no solo para aliviar el dolor, sino también para restaurar el equilibrio y el bienestar en el cuerpo. En la noticia de hoy, exploraremos cómo esta técnica de fisioterapia se convierte en tu aliado perfecto para combatir las contracturas, mejorando no solo la salud física, sino también la calidad de vida y el rendimiento de quiénes lo recibís ¿A qué esperas para coger cita?

¿Qué es una contractura?

Antes de hablar sobre el masaje descontracturante, es importante entender qué es una contractura y qué pasa en nuestro cuerpo, para que podamos entender el efecto del masaje descontracturante.

Pues bien, todos las hemos sufrido alguna vez, pero realmente pocos pacientes llegan a la clínica sabiendo qué es una contractura y cómo se produce en nuestro cuerpo. La respuesta es muy sencilla: el término contractura viene de contracción.

Una contractura muscular no es más ni menos que una contracción involuntaria, que se produce de manera continuada en el cuerpo y que causa dolor y disfunción muscular, pudiendo afectar a la movilidad, el rendimiento y la calidad de vida de quién la sufre.

Cuando las fibras de un músculo se encuentran en un estado disfuncional, se puede producir una contracción involuntaria y mantenida en el tiempo (lo que conocemos como contractura muscular o nudo) dando lugar a dolor localizado y limitación del movimiento, principalmente. En otras ocasiones, también pueden dar lugar a dolor referido en otras zonas, hormigueo o entumecimiento de las extremidades, mareos o pérdida de fuerza en la zona afectada y adyacentes.

Pueden ocurrir en cualquier músculo del cuerpo, aunque zonas bastante comunes suelen ser: cuello, espalda, lumbares, articulación temporomandibular o gemelos.

Suelen llamarse nudos o contracturas porque, generalmente, suelen causar gran tensión en la zona afectada, llegándose a notar a través del tacto como un bulto (nudo), e incluso distinguirse a simple vista.

¿Cómo se produce una contractura?

Las contracturas musculares pueden aparecer por diversas causas, entre ellas: exceso de actividad, traumatismos, estiramientos excesivos, lesiones, debilidad muscular, estrés, ansiedad, tensión emocional, deshidratación o mala alimentación, posiciones prolongadas en el tiempo, sedentarismo, gestos repetitivos, fatiga muscular…. y una larga lista de factores.

¿Qué es un masaje descontracturante?

El masaje descontracturante es una modalidad de masaje terapéutico que se centra en la liberación de tensiones y contracturas en los músculos. A diferencia de los masajes relajantes que buscan el bienestar general y la relajación, el masaje descontracturante tiene un enfoque más específico y profundo, orientado a aliviar áreas problemáticas del cuerpo donde se acumula tensión muscular.

Este masaje se caracteriza por la aplicación de técnicas manuales intensas que pueden incluir fricciones, amasamientos, y presiones sobre puntos específicos del cuerpo. La intensidad del masaje varía según la tolerancia del paciente y la gravedad de la contractura, pero siempre debe realizarse con cuidado para evitar lesiones adicionales.

Como explicábamos antes, las contracturas musculares son respuestas del cuerpo ante la sobrecarga o el estrés, que se interpretan como “nudos” en el tejido muscular (aunque son contracciones permanentes de la fibra o músculo), y que pueden provocar dolor, limitación de movimiento y rigidez. El objetivo del masaje descontracturante, por tanto, es liberar estas áreas tensas, permitiendo al músculo volver a su estado natural de relajación.

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Beneficios del masaje descontracturante

Podemos pensar que los beneficios de esta terapia sólo sirven a nivel físico, pero lejos de eso, también podemos beneficiarnos a nivel emocional y psicológico.

  • Alivio del dolor muscular – uno de los principales beneficios del masaje descontracturante es el alivio del dolor muscular. Al trabajar directamente sobre las áreas afectadas, se logra disminuir la tensión acumulada, lo que a su vez reduce la percepción del dolor. Esto es particularmente útil para personas que sufren de dolor crónico o que han experimentado una lesión reciente.

El masaje descontracturante también favorece la liberación de endorfinas, neurotransmisores que actúan como analgésicos naturales del cuerpo. Esto no solo reduce el dolor durante la sesión de masaje, sino que también prolonga el efecto analgésico en el tiempo.

Sin embargo, hay que destacar que los efectos de estos masajes, son de corta o mediana duración, y para mantener un buen efecto y evitar la aparición de nuevas “contracturas” lo que debemos hacer es mantenernos activos y realizar ejercicio de fuerza.

El masaje descontracturante estimula la circulación sanguínea y linfática, lo que es fundamental para la oxigenación de los tejidos y la eliminación de toxinas. Una mejor circulación sanguínea ayuda a acelerar la recuperación de las fibras musculares dañadas y reduce la inflamación en las áreas afectadas.

La estimulación del sistema linfático, por su parte, contribuye a la eliminación de productos de desecho metabólico que se acumulan en los músculos, especialmente después de un ejercicio intenso o una lesión. Esto no solo favorece la recuperación, sino que también ayuda a prevenir nuevas contracturas.

  • Reducción del estrés y la ansiedadcomo decíamos antes, el masaje descontracturante no sólo tiene efectos a nivel físico, sino que también tiene un impacto positivo en nuestra salud mental y emocional. El alivio del dolor y la tensión muscular contribuye a una sensación genérica de bienestar, lo que puede reducir significativamente los niveles de estrés y ansiedad.

Durante el tratamiento, el cuerpo libera hormonas como la oxitocina y endorfinas, que están asociadas con sensaciones de felicidad y relajación. Además, puede contribuir a regular la respiración, lo que a su vez tiene efecto calmante en el sistema nervioso.

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  • Mejora la flexibilidad y el rango de movimiento – la aparición de contracturas musculares puede limitar el rango de movimiento y provocar rigidez en las articulaciones. Al liberarse estas tensiones mediante el tratamiento de masaje descontracturante, se ayuda a restaurar la elasticidad natural de los músculos y mejorar la flexibilidad general.

Esto es especialmente beneficioso para deportistas y personas que realizan actividades físicas intensas, ya que un mayor rango de movimiento reduce el riesgo de lesiones y mejora el rendimiento físico. También es útil para personas que pasan muchas horas en la misma posición, como aquellos que trabajan en oficinas, ya que ayuda a prevenir la rigidez y las molestias asociadas con la inactividad.

  • Prevención de lesiones – el masaje descontracturante no solo trata las contracturas existentes, sino que también puede ayudar a prevenir la aparición de nuevas lesiones. Al mantener los músculos en un estado óptimo de relajación y flexibilidad, se reduce el riesgo de que se produzcan desgarros musculares, tendinitis, o esguinces.

Además, el masaje descontracturante mejora la conciencia corporal, lo que permite a los individuos identificar tempranamente las áreas de tensión y tomar medidas preventivas antes de que se desarrollen contracturas graves.

  • Recuperación muscular – en el ámbito deportivo, el masaje descontracturante es una herramienta clave para la recuperación muscular. Después de entrenamientos intensos o competiciones, los músculos pueden quedar fatigados y tensos, lo que aumenta el riesgo de lesiones si no se trata adecuadamente. El masaje descontracturante facilita la recuperación muscular al eliminar las toxinas acumuladas y mejorar el flujo sanguíneo hacia los tejidos dañados.

Técnicas de masaje descontracturante

El masaje descontracturante emplea diversas técnicas manuales que se adaptan a las necesidades y tolerancia del paciente. Cabe destacar que debe realizarse por un fisioterapeuta, previa evaluación de las necesidades del paciente. A continuación, explicaré algunas de las técnicas más habituales que se utilizan en este tipo de tratamiento:

  1. Amasamiento

El amasamiento es una técnica fundamental en el masaje descontracturante, que consiste en manipular los tejidos blandos de manera similar a cómo se amasa la masa de pan. Esta técnica ayuda a aumentar la circulación sanguínea y a liberar la tensión acumulada en los músculos.

El fisioterapeuta utiliza las palmas, los dedos, y en algunos casos los nudillos, para aplicar presión sobre los músculos, levantándolos y estirándolos ligeramente. El amasamiento es efectivo para aflojar las fibras musculares tensas y mejorar la flexibilidad.

 

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  1. Fricción

La fricción es una técnica que se utiliza para trabajar directamente sobre los puntos de mayor tensión o nudos musculares. Consiste en aplicar movimientos cortos y rápidos con los dedos o el pulgar sobre una zona específica del músculo, con el objetivo de aumentar la temperatura y la elasticidad del tejido.

Este tipo de técnica es especialmente útil para tratar contracturas profundas o adherencias musculares, aunque puede resultar algo incómoda para el paciente debido a la intensidad de la presión aplicada.

  1. Presión sostenida

La presión sostenida es una técnica que se utiliza para liberar puntos gatillo o puntos de dolor intenso dentro del músculo. El fisioterapeuta aplica una presión constante y firme sobre el punto gatillo utilizando los dedos, el pulgar, o incluso herramientas especializadas.

Esta técnica puede ser incómoda al principio, pero es muy efectiva para desactivar los puntos gatillo y liberar la tensión en áreas específicas. La presión se mantiene durante varios segundos hasta que el músculo comienza a relajarse.

  1. Estiramientos pasivos

Los estiramientos pasivos son una técnica complementaria al masaje descontracturante que ayuda a mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento. Durante la sesión, el fisioterapeuta guía al paciente en una serie de estiramientos suaves y controlados, que permiten al músculo relajarse y estirarse más allá de su rango habitual.

Este tipo de estiramientos no solo alivia la tensión muscular, sino que también contribuye a la alineación correcta de las fibras musculares, favoreciendo una recuperación más rápida y efectiva.

  1. Vibración y percusión

La vibración y la percusión son técnicas que se utilizan para estimular los músculos y mejorar la circulación. La vibración se aplica mediante movimientos rápidos y oscilatorios sobre el músculo, mientras que la percusión consiste en golpear ligeramente la piel con las manos en un movimiento rítmico.

Estas técnicas son útiles para relajar los músculos después de haber trabajado profundamente en ellos con otras técnicas más intensas. Además, pueden ayudar a reducir la fatiga muscular y a preparar los músculos para actividades físicas posteriores.

¿Se pueden aplicar los masajes descontracturantes en todos los casos?

Al aplicar un masaje descontracturante, es importante tener en cuenta varias consideraciones para asegurar que el tratamiento sea seguro y efectivo. Por ello, el fisioterapeuta tendrá en cuenta las siguientes consideraciones de cara al tratamiento:

  1. Evaluación inicial

Antes de iniciar un masaje descontracturante, es fundamental realizar una evaluación completa del paciente. Esto incluye una revisión de su historial médico, la identificación de áreas de dolor o tensión, la evaluación del rango de movimiento, presencia de otras patologías con o sin relación directa, factores psicosociales y entorno… Esta información permite al fisioterapeuta diseñar un plan de tratamiento personalizado que se adapte a las necesidades específicas del paciente.

  1. Comunicación con el paciente

La comunicación durante la sesión de masaje es crucial. El fisioterapeuta debe preguntar regularmente al paciente sobre su nivel de comodidad y ajustar la intensidad del masaje según sea necesario. Esto es especialmente importante en el masaje descontracturante, ya que puede ser más intenso que otros tipos de masaje.

Es recomendable que el paciente informe al fisioterapeuta si experimenta dolor excesivo o incomodidad durante la sesión, ya que el objetivo del masaje es aliviar, no causar, dolor.

Por eso, aprovecho desde aquí para pediros que, cuando acudáis a una sesión de fisioterapia, no utilicéis vuestros dispositivos móviles, ni cascos, ni realicéis llamadas durante la duración del tratamiento. Se trata de un tratamiento en todos los sentidos, y esto nos dificulta tanto la comunicación con vosotros, así como vuestra relajación y la relajación de vuestra musculatura.

  1. Contraindicaciones

El masaje descontracturante no es adecuado para todos los pacientes. Existen ciertas condiciones médicas en las que este tipo de masaje podría estar contraindicado, como infecciones cutáneas, heridas abiertas, fracturas recientes, o enfermedades inflamatorias agudas, osteoporosis en estados avanzados, algunos procesos oncológicos... En estos casos, es esencial que el fisioterapeuta evalúe cuidadosamente la situación antes de proceder con el tratamiento.

Además, en pacientes con problemas circulatorios graves, como trombosis venosa profunda, el masaje descontracturante podría aumentar el riesgo de complicaciones. Por lo tanto, siempre se debe realizar una evaluación exhaustiva y consultar con un médico si es necesario.

  1. Hidratación y cuidados posteriores

Después de un masaje descontracturante, es importante que el paciente mantenga una buena hidratación y es conveniente que se mantenga relativamente activo. El masaje puede liberar toxinas acumuladas en los músculos, y el agua ayuda a eliminar estas toxinas a través del sistema linfático.

También es recomendable que el paciente realice estiramientos suaves y evite actividades físicas intensas durante las primeras horas después del masaje. Esto permite que los músculos se recuperen completamente y maximiza los beneficios del tratamiento.

Aplicaciones del masaje descontracturante

Hay algunos grupos de población que, especialmente, pueden beneficiarse de este tipo de tratamiento. Estos pueden ser:

Deportistas

En los deportistas, el masaje descontracturante se utiliza tanto como método de prevención como de recuperación.

Antes de una competición o entrenamiento, puede ayudar a preparar los músculos, mejorar la flexibilidad y reducir el riesgo de lesiones, teniendo en cuenta los tiempos indicados, siendo desaconsejado (salvo que el fisioterapeuta indique lo contrario) dentro de las 24-48h previas a una competición.

Después de la actividad física, el masaje descontracturante es útil para aliviar la fatiga muscular, eliminar el ácido láctico acumulado y acelerar la recuperación.

El fisioterapeuta debe considerar el tipo de deporte que practica el paciente, las áreas del cuerpo que son más utilizadas, y las posibles lesiones anteriores al diseñar la sesión de masaje.

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Personas mayores

En las personas mayores, el masaje descontracturante debe aplicarse con especial cuidado, ya que pueden tener una mayor fragilidad ósea y muscular. Las técnicas utilizadas deben ser menos intensas y adaptadas a la condición física del paciente. A pesar de estas consideraciones, el masaje descontracturante puede ser muy beneficioso para aliviar dolores articulares, mejorar la movilidad y reducir el estrés.

Además, el masaje descontracturante puede ayudar a mejorar la calidad del sueño en personas mayores, que a menudo sufren de insomnio o sueño interrumpido debido a dolores crónicos.

Pacientes crónicos

Las personas con condiciones crónicas, como fibromialgia o artritis, pueden beneficiarse del masaje descontracturante, aunque este debe aplicarse con precaución. El fisioterapeuta debe estar bien informado sobre la condición específica del paciente y ajustar la intensidad del masaje para evitar exacerbar los síntomas.

El masaje descontracturante puede ayudar a reducir la rigidez muscular, mejorar la circulación y proporcionar alivio temporal del dolor, lo que contribuye a una mejor calidad de vida.

BIBLIOGRAFÍA

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Etiquetas: contractura, cuello, dolor, espalda, masaje, masaje descontracturante, movilidad, rigidez

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