FisioterapiaNoticias
19,292

¿Qué es una parestesia? Causas y consecuencias

¿Qué es una parestesia? Quizas alguna vez habremos sentido que se nos “duerme – parestesia” un brazo o un pie. Esa sensación de hormigueo y adormecimiento recibe el nombre de parestesia. Hoy vamos analizar sus causas, síntomas, tratamiento, y muchas cosas más.

¿Qué es una parestesia?

Se define como la sensación que se presenta sin previo aviso, indolora de hormigueo o adormecimiento en las manos, piernas, pies y brazos. Sus síntomas pueden ser permanentes o transitorios, pero lo habitual es que se trate de una sensación temporal causada por la presión sobre determinados nervios. Generalmente no se asocia con síntomas de dolor.

Causas de la parestesia

Una de sus causas es permanecer en la misma posición ejerciendo presión sobre algunos puntos nerviosos. Aunque, también puede ser causada por alguna enfermedad tanto en el sistema nervioso central. Entre ellos destaca la esclerosis múltiple, la encefalitis, la mielitis transversa y los accidentes cerebrovasculares isquémicos. Los tumores que presionan determinadas regiones del cerebro o de la médula espinal también pueden causar este tipo de parestesia. Como en el periférico, otras relaciones de las parestesias puede ser: diabetes,  trastornos en la tiroides, lesiones en la musculatura cervical, o algún problema circulatorio como las varices.

Síntomas de la parestesia

Hinchazón, picor y los pinchazos son algunos de sus síntomas. Suelen presentarse con más frecuencia en los pies, manos, brazos y piernas.

Los síntomas más comunes son:

  • Ardor.
  • Entumecimiento.
  • Picor.
  • Hormigueo.
  • Pinchazos.
  • Sensación de “acolchonamiento” de las manos.
  • Atrofia muscular.

Tratamientos para la parestesia:

El tratamiento de la parestesia crónica se dirige fundamentalmente a corregir las causas últimas de la alteración. Las cuales suelen ir acompañadas de otros síntomas físicos y cognitivos de mayor envergadura cuando afecta al sistema nervioso central.

El tratamiento, dependerá de la causa que produce el síntoma. Es preciso recomendar  una serie de pruebas médicas para verificar el origen. Entre las que se encuentran: la analítica de sangre, la electromiografía o la resonancia magnética.

Desde la fisioterapia, la aplicación de técnicas que ayudan a mejorar la circulación sanguínea en la zona afectada, a través del ejercicio, la electroterapia y / o las técnicas de terapia manual (los masajes manuales de piernas, brazos o cuello) entre otras. Ayudan a reducir este incomodo síntoma, pero si la parestesia es de tipo temporal, se recomienda hacer ejercicio, masajes y estiramientos.

Enfermedades sensoriales asociadas a la parestesia

Existen distintos fenómenos sensoriales similares a la parestesia.

  1. Disestesia

El término “disestesia” se usa para hacer referencia a la aparición de sensaciones anormales que resultan desagradables.

  1. Hiperestesia

Llamamos hiperestesia al incremento de la sensibilidad al dolor, es decir, una reducción del umbral de dolor. Este fenómeno incluye la alodinia y la hiperalgesia.

  1. Hiperalgesia

La hiperalgesia es la percepción incrementada de dolor ante la presencia de estímulos dolorosos.

  1. Alodinia

La alodinia consiste en la aparición de sensaciones de dolor en respuesta a estímulos objetivamente no dolorosos.

parestesia

¿Quién está en riesgo de parestesia?

Cualquier persona puede experimentar parestesia temporal. El riesgo de radiculopatía aumenta con la edad aunque también se es más propenso si:

  • Hace movimientos repetitivos que comprimen repetidamente los nervios, como escribir, tocar un instrumento o practicar un deporte como el tenis.
  • Beber en exceso y comer una dieta pobre conlleva a deficiencias de vitaminas, la vitamina específicamente B-12 y ácido fólico.
  • Tener diabetes tipo 1 o 2.
  • Enfermedades autoinmunes.
  • Enfermedad neurológica, como la esclerosis múltiple.

Consejos para prevenir la parestesia crónica

  • NO realizar movimientos repetitivos.
  • Levantarse y moverse con la mayor frecuencia posible si hay que permanecer sentado durante largos períodos de tiempo.
  • Si la causa es debida a diabetes o cualquier otra enfermedad crónica, el seguimiento y el control de la enfermedad ayudará a disminuir las probabilidades de sufrir los síntomas.

 

Bibliografía

  1. Merskey H, BogduK N. Classification of Chronic Pain. IASPPress 1994.
  2. Zakrzewska JM. Trigeminal Neuralgia.Clin Evid 2001; 6: 1029-36.
  3. The Cochrane Library. Update software, issue 4. Oxford: Cochrane Library, 1999: 1464-780 X.
  4. Taha JM, Tew JM. Percutaneous rhyzotomy in the tre-atment of intractable facial pain Operative Neurosur-gical Techniques. Indications, Methods and Results. Schmidek & Sweet. Schmidek HH (ed). Fourth Edi-tion 2000. Saunders
  5. De Krom M, Knipschild P, Kester A. Carpal tunnel syndrome: prevalence in the general population. J Clin Epidemiol 1992, 45: 373-76.
  6. Dawson D, Entrapment neuropathies of the upper extremities. N Engl J Med 1993, 239, 2013-18.

 

 

 

Etiquetas: Dolores, lesión, recuperación, rehabilitacion

Posts relacionados