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Apófisis mastoides: anatomía y funciones de esta protuberancia ósea
La apófisis mastoidea o mastoides es una protuberancia ósea que se encuentra en la parte más posterior del hueso temporal, se puede palpar justamente detrás de la oreja. Esta compuesta por celdillas aéreas interconectadas que desempeñan un papel importante en el sistema auditivo, ya que se conectan al oído medio. La mastoides tiene funciones importantes relacionadas con la protección, la regulación del oído y el drenaje de secreciones. Es una estructura anatómicamente importante ya que cuanta con importantes estructuras como son oído medio e interno, los nervios faciales y en el cual pasan cerca algunas arterias y venas.
El cráneo esta formado por 8 huesos principalmente:
- Hueso frontal: la parte delantera del cráneo
- Dos huesos parietales: la parte superior dividida por la mitad
- Dos huesos temporales: la parte lateral del cráneo
- Hueso occipital: la parte posterior
- Hueso etmoides
- Hueso esfenoides

Anatomía de la apófisis mastoidea
Como hemos comentado anteriormente es una extensión ósea del hueso temporal, su nombre proviene del termino griego “mastos” que significa “pecho”, debido a su forma redondeada que recuerda a una mama. La podemos dividir en dos partes, la parte ósea que es la superficial y la parte interna que se denomina celdillas mastoideas, son pequeñas cavidades rellenas de aire que se encuentran conectadas al oído medio.
Esta apófisis es donde se inserta el esternocleidomastoideo o también conocido como ECOM, que está implicado en varios movimientos del cuello y la cabeza, la apófisis se encuentra próxima a estructuras nerviosas, como el nervio facial, cualquier patología en esta zona puede tener afectación al nervio.
Funciones de la mastoides
Aunque no influye directamente en la función de audición, gracias a su ubicación y estructura son fundamentales para el correcto funcionamiento del oído. Su principal función es proporcionar soporte para los músculos que mueven la cabeza y el cuello, además de servir de anclaje para varios ligamentos, y las celdillas actúan de resonante para ayudar a equilibrar la presión en el oído medio.
Importancia del esternocleidomastoideo
El esternocleidomastoideo o ECOM, es uno de los músculos más importantes del cuello, ya que es fundamental en varios movimientos, este musculo se origina en la superficie externa de la apófisis mastoides y en la mitad externa de la línea nucal, y se inserta en la porción superior del manubrio esternal y en el tercio interno de la clavícula, este musculo esta inervado por el XI par craneal o también conocido como nervio espinal o nervio accesorio, y por los nervios procedentes de C1 y C2.

Podemos destacar sus funciones:
- Movimiento de la cabeza: su función principal es la rotación de la cabeza contralateral (al lado contrario) y la inclinación homolateral (al mismo lado), también participa en la flexión del cuello cuando se contraen los esternocleidomastoideos de ambos lados.
- Mantener la postura: es un musculo que nos va a ayudar a mantener la estabilización de la cabeza y el cuello, si mal funcionamiento puede provocar dolor o rigidez de cuello.
- Respiración: cuando realizamos ejercicio de media o alta intensidad y nos encontramos en fatiga o padecemos algún problema respiratorio, este musculo puede ayudarnos a realizar la expansión de la caja torácica, mejorando así la inhalación.
- Interacción con otros músculos: es uno de los encargados junto con otros músculos de mantener el equilibrio y poder facilitar los movimientos del cuello y cabeza.
Los problemas más comunes del esternocleidomastoideo
- Contracturas y tensión muscular: es muy común en personas con malas posturas, personas con estrés o esfuerzos repetitivos. Sobre todo, lo vamos a encontrar en personas que trabajan en oficina y son sedentarias, este tensión muscular nos puede provocar dolor de cuello, rigidez y limitación de movimiento.
- Dolor miofascial: normalmente hablamos de dolor miofascial cuando sentimos dolor referido por la compresión de un punto gatillo, en el caso del esternocleidomastoideo el dolor irradia hacia la cabeza, puede ser referido detrás de la cabeza o alrededor del ojo, muchas veces no asociamos este dolor a un punto gatillo sino a migrañas o cefaleas.
- Cervicalgia: denominamos cervicalgia a dolor en la zona cervical, aquí aparte del esternocleidomastoideo puede haber implicación de más músculos como pueden ser trapecio, escalenos, esplenio, etc. Esto puede ser causado por malas posturas y esfuerzos excesivos.
- Torticolis: en la torticolis el esternocleidomastoideo es uno de las mas implicados, se suele acortar o tensar provocando una posición anormal de la cabeza, normalmente esto suele aparecer por una mala postura mantenida o mucha tensión en la zona, en clínica nos encontramos muchos pacientes que vienen con una posición anómala de la cabeza asociada a una mala postura mientras dormían.
- Desbalance muscular: al final como todo en el cuerpo tiene que tener equilibrio muscular y tener un buen funcionamiento, si no existe este equilibrio a nivel cervical el ECOM puede afectarse y provocar los síntomas mencionados anteriormente
- Lesiones traumáticas: esto puede producirse en accidentes de coche, una mala caída o en algún movimiento brusco.
¿Cómo quitar el dolor el esternocleidomastoideo?
Vamos a empezar explicando como trabajaríamos en la clínica con un tratamiento pasivo y después que podemos hacer en casa para mejorar el dolor y fortalecer la zona. En clínica podemos trabajar con.
- Diatermia: es una técnica no invasiva que transmite una corriente de alta intensidad a la zona corporal que queramos tratar, provocando un aumento de temperatura del tejido, ya sea musculo, tendón o ligamento. https://fisiolution.com/diatermia-en-que-consiste/
- Electroterapia: en este caso usaríamos microonda, ya que el tens puede ser un poco más complicado de colocar en la zona del ECOM, con la microonda buscaremos disminuir el dolor y relajar la musculatura.
- Cinesiterapia: son técnicas de fisioterapia con el objetivo de ganar rango articular y disminuir el dolor, puede ser una técnica muy útil en pacientes donde hayan visto afectada la movilidad del cuello.
- Masoterapia: son técnicas de masaje sobre la musculatura con el objetivo de disminuir el dolor, aquí trabajaremos sobre todo la musculatura del cuello, porque normalmente no solo aparece afectación del ECOM, sino también de todos los músculos cervicales. En algunas técnicas podremos reproducir el dolor irradiado hacia la cabeza o la zona del ojo que mencionábamos anteriormente.
- Ejercicios: el trabajo activo es muy importante en la recuperación de nuestros pacientes ya que con este trabajo podemos ganar fuerza, reducir dolor, y ganar rango articular, no todo el trabajo se tiene que realizar en camilla de forma pasiva, sino que la implicación del paciente es cada vez más importante en la recuperación de su patología.
Ahora vamos a explicar unos ejercicios tanto de relajación como de fortalecimiento de la zona cervical
- Estiramiento de ECOM: haciéndolos de forma pasiva vamos a conseguir relajar la musculatura y aumentar el rango articular. Para estirar este musculo lo primero que vamos a hacer es colocar nuestra mano derecha vamos a colocarla debajo de la clavícula y hacemos una pequeña tensión de la piel, giramos el cuello hacia el lado derecho y hacemos una pequeña extensión de cuello, mantendríamos la posición entre 30 y 40 segundos, siempre que realicemos cualquier estiramiento no podemos tener dolor, pero si tenemos que sentir cierta tensión muscular.
- Otro estiramiento del ECOM es inclinando la cabeza hacia el lado contralateral (lado contrario al que queremos estirar) y girándolo hacia el lado homolateral (mismo lado que queremos estirar), es decir, para estirar el lado derecho, realizaremos una inclinación izquierda y cuando lleguemos al final del rango realizaremos una rotación hacia la derecha, podemos añadir una pequeña extensión.
- Estiramiento de la zona posterior cervical: nos sentamos en una silla cómodos, entrecruzamos los dedos y los colocamos justo detrás de la cabeza, y con el cuello recto bajamos un poco la cabeza y ayudamos con los dedos, debemos de notar una tensión en la zona central del cuello llegando incluso a la zona interescapular.
- Estiramiento de la zona lateral del cuello: seguimos sentados y ahora colocaremos una mano por nuestra espalda con dirección hacia el glúteo contrario, de esta forma mantendremos el hombro abajo y no compensaremos la posición, inclinamos el hombro hacia el lado contrario y con la mano que me queda libre acompaño el movimiento y meto un poco más de tensión.
- Movilidad cervical: lo primero que haremos será el doble mentón, para ellos intentamos sacar papada sin forzar mucho la zona cervical, y después de aprender este movimiento, mantenemos ese doble mentón y empezamos a mover el cuello hacia flexión y extensión, el movimiento debemos de realizar despacio y sin movimientos bruscos, después realizaremos movimiento del rotación hacia ambos lados, pero siempre controlando el movimiento, y por último haremos inclinaciones. Todos estos ejercicios podemos realizar dos series entre 15 y 20 repeticiones.
- Ejercicio de fuerza en extensión cervical: para este ejercicio vamos a necesitar una banda elástica, la colocaremos en la parte posterior de nuestra cabeza y la agarramos con las manos, desde ahí realizaremos una extensión contra la goma y a la vuelta controlamos el movimiento. Podemos realizar dos series de 10 repeticiones
- Ejercicios isométricos: aquí vamos a trabajar diferentes movimientos, para la flexión colocaremos la mano en la frente y aguantaremos en esa posición, la idea es hacer fuerza como si quisiéramos realizar una flexión de cuello, pero con la mano frenamos el movimiento, no nos interesa hacer muchísima fuerza con realizar alrededor de un 30% nos vale, y aguantamos 8 segundos. Después pondríamos la mano en un lateral y haremos fuerza como si la oreja quiera tocar el hombro, después haríamos el otro lado. y acabaremos haciendo doble mentón, colocamos el doble mentón y nuestros dedos entrecruzados lo ponemos en la parte posterior de la cabeza y aguantamos esa posición.
Dolor en la zona del apófisis mastoides
- La otitis media es una infección del oído medio, que se suele extender a las celdillas mastoideas, produciendo una mastoiditis. Esto suele ocurrir cuando la infección del oído no se trata y se propaga hacia la apófisis mastoides. La mastoiditis es un proceso infeccioso de origen viral, que se acumulan en las cavidades mastoideas, provocando dolor, aumento de la temperatura, cefaleas, cambios de coloración, inflamación en los alrededores, incluso provocando salida de sustancias al exterior del oído. Si esta patología no se trata, la infección se puede propagar hacia otras partes del cráneo, pudiendo incluso perforar el tímpano. El tratamiento suele implicar antibióticos, aunque en algunos casos puede ser necesario una cirugía.
- La colesteatoma puede provocar alteraciones en la capacidad para oír, puede llegar a ser mortal en algunos casos, ya que produce tejidos malignos en las cavidades mastoideas.
- Fractura de la apófisis mastoides: esto suele suceder por traumatismo craneal, mas frecuentes en accidentes de tráfico, caídas o lesiones deportivas. Estos traumatismos pueden dañar estructuras cercanas como los nervios faciales o las celdillas mastoideas. Esto puede provocar dolor en la zona, perdida temporal de audición, dificultad para mover los músculos faciales, y hemorragias o secreciones del oído. El tratamiento dependerá de la gravedad de la fractura, puede tratarse desde analgésicos y reposo a cirugía para reparar el hueso afectado
- Parálisis facial: el nervio facial, es el VII par craneal, pasa cerca de la apófisis mastoidea, y cualquier afectación a esa área puede desencadenar una alteración del funcionamiento del nervio. La parálisis de Bell es la mas común.
- Cáncer en la regios mastoidea: no es lo mas común, pero puede ocurrir ya sea en la apófisis o en la celdillas mastoideas, los síntomas serán dolor persistente, pérdida de audición y secreción del oído.
Si sospechamos algunas de estas dos patologías, lo mas recomendable es acudir a nuestro medico para que pueda diagnosticarnos.
Recomendaciones
Como hemos visto el dolor de la apófisis mastoides puede ir desde un dolor muscular por la ECOM a problemas mucho más serios, por eso siempre os decimos que acudáis a un profesional para que os pueda hacer una buena anamnesis y poder determinar el origen de vuestro problema, si por lo contrario es un problema recurrente por malas posturas, estrés, etc. Os recomendamos que realizar los ejercicios que os hemos mencionado y sino acudir a una clínica de fisioterapia, pero trabajando la fuerza podemos solucionar gran parte de nuestro problema muscular.
BIBLIOGRAFÍA
Kapandji, A.L. (2010) Fisiologia articular. Editorial medica panamericana
Drake R. Wayne A. Mitchell A. (2015) Gray´s anatomia para estudiantes. Elsevier España










