Ejercicios y estiramientos

4.6 Ejercicios excéntricos para Epicondilitis y Epitrocleitis

La epicondilitis y epitrocleitis  son dos patologías de codo conocidas popularmente como “codo de tenista” (epicondilitis) y “codo de golfista” epitrocleitis, debido a la utilización de determinada musculatura en el gesto deportivo correspondiente.

El epicóndilo y la epitróclea, son dos prominencias óseas en la parte inferior del húmero desde las cuales se originan los músculos principales que dan movilidad a la muñeca. De la denominación de éstos prominentes en el hueso, deviene la nomenclatura de estas dos patologías tan comunes. Así, la musculatura epicondilea es aquella que realiza movimientos de extensión de muñeca y también supinación antebrazo, y la musculatura epitroclear es aquella que lleva a cabo, fundamentalmente, movimientos de flexión palmar de muñeca y también pronación antebraquial.

Los ejercicios excéntricos son aquellos mediante los cuales desaceleramos la carga externa, es decir, buscan mantener la contracción del músculo mientras se avanza hacia el estiramiento de este, partiendo de una posición concéntrica (acortamiento del músculo). Para explicarlo mejor, vamos a conocer sus beneficios y algunos ejemplos para que puedas ponerlos en práctica.

Epicondilitis y Epitrocleitis

Beneficios de los ejercicios excéntricos

En primer lugar, el movimiento de los músculos se centra en dos vertientes: concéntrico y excéntrico. Bajo esta premisa, los ejercicios excéntricos tienen como objetivo trabajar, sobre todo, la fuerza y la elasticidad del músculo. Son movimientos especialmente indicados para recuperarse de una lesión y entrenar el alargamiento muscular para prevenirlas en el futuro.

Comencemos diciendo que el epicóndilo y la epitróclea son dos salientes óseos que se encuentran a ambos lados del codo, en el extremo distal del húmero. El epicóndilo es el saliente externo y la epitróclea es el interno. En ellos se inserta la musculatura encargada de mover la muñeca y la mano. Epicóndilo y Epitróclea, en el antebrazo podemos encontrar dos grupos musculares: Músculos epicondíleos (en la parte externa del antebrazo) se sitúan desde el epicóndilo hasta la cara dorsal de muñeca y mano. Su función es la de extender muñeca y dedos. Músculos epitrocleares (en la parte interna del antebrazo) se sitúan desde la epitróclea hasta la cara palmar de muñeca y mano. Su función es la de flexionar muñeca y dedos.

Son como cualquier parte de nuestro cuerpo, susceptibles de sufrir alguna patología en esos tendones, que pueden ser:

  • Tendinosis: Se trata de una lesión degenerativa dentro del tendón. No hay inflamación, sino focos de degeneración en las fibras tendinosas. Es de larga evolución pudiendo progresar hacia una calcificación e incluso necrosis.
  • Tendinitis: Hay inflamación, que asienta en las estructuras para tendinosas, afecta a grandes tendones como el tendón de Aquiles o el rotuliano. Hemos de diferenciar la epicondilitis aguda, debida a una inflamación del tendón, de una epicondilitis de origen degenerativo, que es la que más frecuentemente nos podemos encontrar.

Primeras fases del tratamiento

Durante las primeras fases, el tratamiento se centrará en disminuir el dolor y la inflamación a nivel de los músculos con medidas analgésicas (Tens, Us,)

Para ello nuestros fisioterapeutas utilizan técnicas de manipulación que dan movilidad a los tejidos. Pueden utilizar también, masaje descontracturante. Otras técnicas que se utilizan son ondas de choque diatermia que disminuyen la sintomatología y aceleran la recuperación.

Igualmente el vendaje neuromuscular, estiramientos, técnicas neurodinámicas, tratamiento de puntos gatillo de manera conservadora e invasiva y otras muchas técnicas harán que el paciente supere esta primera fase con éxito.

Tratamiento con fisioterapia clínica y diagnóstico de la epitrocleitis y epicondilitis

Una vez que van desapareciendo los síntomas, el tratamiento para la epitrocleitis y epicondilitis se centra en rehabilitar el tendón patológico. Posteriormente, recuperar el rango de movilidad articular y la fuerza tanto de la musculatura afectada como de toda la que esté relacionada con las actividades que realiza el paciente habitualmente.

En esta fase cobra mucha importancia la realización de ejercicios para la epitrocleitis y epicondilitis de manera progresiva.

Estos ejercicios para la epitrocleitis y epicondilitis comienzan primero por el trabajo isométrico, después con el concéntrico, dando especial importancia al ejercicio excéntrico, que contribuye a aumentar la fuerza y elasticidad de la unidad miotendinosa y estimular la producción de colágeno que promueve la cicatrización.

Fase activa regeneradora

En las últimas fases, el tratamiento para la epitrocleitis y epicondilitis irá dirigido a la reeducación del gesto y readaptación a las diferentes actividades de la vida diaria.

Se buscará modificar la técnica en deportistas y trabajadores para minimizar los factores de riesgo y evitar recaídas. Es aquí donde cobran mucha importancia los ejercicios de propiocepción.

En procesos con epitrocleitis y epicondilitis crónica, en Fisiolution también contamos con profesionales especializados en técnicas como:

  • EPI (Electrolisis Percutánea Intratisular)
  • EPTE (Electrólisis Percutánea Terapéutica)

Estás técnicas, mediante la aplicación de una corriente galvánica con aguja de manera ecoguiada, acceden al tejido dañado destruyendo y creando una respuesta inflamatoria así como la proliferación de colágeno que contribuye a una posterior reparación del tendón lesionado.

Os dejamos unos estiramos de miembro supero , brazo y hombro:

Otros remedios para Epicondilitis y Epitrocleitis

Cuando no es posible realizar un cese de la actividad en fases en las que existe dolor. Existen diferentes métodos de protección como la codera para epitrocleitis y epicondilitis. Estos métodos disminuyen las tensiones y mejoran la vascularización acelerando la recuperación.

En casos en los que el tratamiento con fisioterapia no logra el efecto deseado y no mejora los síntomas del paciente, existen otro tipo de técnicas:

  • Se puede utilizar técnicas como la infiltración para epitrocleitis y epicondilitis.

En la infiltración para epitrocleitis y epicondilitis se pueden inyectar corticoides hasta un máximo de tres veces. También se utiliza la inyección de factores de crecimiento mediante la aplicación de plasma rico en plaquetas (PRP).

  • Como último recurso, en los casos en que la lesión no cesa y se cronifica, la solución sería quirúrgica.

Patologías comunes en el siglo XXI

Estas dos patologías son muy comunes, sobretodo la epicondilitis, debido ya no solo a gestos deportivos, sino a actividades laborales. De hecho, la utilización de medios informáticos como el teclado del ordenador y el ratón hacen de estas patologías dolencias cada vez más comunes en el siglo XXI.

Así, desde Fisiolution, os recomendamos que si vais a desempeñar deportes como el tenis, pádel o la escalada debéis llevar a cabo programas de fortalecimiento de la musculatura del antebrazo (esa gran olvidada) para que dicha musculatura esté preparada para estos deportes y así prevenir estas lesiones. También, os recomendamos ciertas actitudes posturales si vuestro trabajo se desempeña varias horas al día al frente de un ordenador, como poneos una almohadilla debajo del antebrazo del ratón para evitar posiciones de flexión dorsal (extensión) de muñeca mantenidas.

No obstante, si ya sufrís estas dolencias, los ejercicios no pueden ser de la misma naturaleza. Así, os recomendamos llevar a cabo ejercicios excéntricos para los tendones de inserción en epicóndilo y epitróclea, que, junto a la terapia que podéis realizar en la clínica pueden servirnos de gran ayuda.

Ya os hemos hablados en anteriores “post” de los beneficios de la contracción excéntrica para patologías tendinosas.

A continuación, os mostramos en este breve vídeo una serie de ejercicios que podéis realizar en casa y que nos darán grandes réditos en nuestra recuperación:

Si después de ver el video de «Ejercicios excéntricos para Epicondilitis y Epitrocleitis» os quedase alguna duda no dudéis en contactar con nosotros ya que un ejercicio mal hecho os puede agravar o generar una nueva patología o dolencia.

 

Referencias

1.Kraushaar b, nirschl r. Current concepts review: Tendinosis of the elbow.Clinical features and findings of histological, inmunohistochemical,and electron microscopy studies. J Bone Joint Surg 1999; 81-A (2): 259-78.

2.- Labelle h, guibert r. Lack of scientific evidence for the treatment of lateral epicondylitis of the elbow. An attempted meta-analysis. J Bone Joint Surg 1992; 74-B (5): 651-8.

3.- Teitz c, garret w e, miniaci a, lee m h, mann r a. Instructional Course Lectures. The American Academy of Orthopaedic Surgeons. Tendon problems in athletic individuals. J Bone Joint Surg 1997; 79-A (1): 138-52.

 

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