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Fractura Bimaleolar o de ambos tobillos 

La fractura es la pérdida de continuidad de un hueso. En el caso del tobillo es un término utilizado para describir la rotura del extremo más alejado de la tibia o peroné. Por otro lado se denomina fractura bimaleolar cuando hay afectación de ambos tobillos incluyendo los cartílago y ligamentos.

Fracturas y sus tipos

Una fractura de tobillo o bimaleolar puede clasificarse en dos tipos (3):

 

-Fractura traumática: la mayor parte de las fracturas ocurren como resultado de una acción lo bastante fuerte como para fracturar un hueso sano.

Traumatismo directo. Son fracturas producidas por la aplicación de una fuerza directa sobre el hueso.

Traumatismo indirecto. Se produce en un punto alejado de la zona de actuación del traumatismo.

-Fractura patológica: Se da en un hueso ya debilitado por una enfermedad preexistente y por una fuerza de tan escasa intensidad que dejaría intacto un hueso sano.

Las fracturas ósea de tobillo puede ser cerradas o abiertas.

-Fractura ósea cerrada. Aparece una discontinuidad de los huesos sin salida al exterior.

-Fractura abierta existe una herida en la piel a la altura de la fractura, comunicándose con el exterior.

¿Tratamiento quirúrgico o conservador?

¿En que casos conservador?

– La fracturas no están desplazadas.

– Cuando en la fractura desplazada se consigue una colocación correcta y estable del tobillo.

-Fracturas aisladas de peroné con un desplazamiento de hasta 3 mm.

Fractura Bimaleolar

¿En qué casos quirúrgico?

Cuando el objetivo es una reducción correcta, una fijación estable y la rápida recuperación de la función del tobillo, estando indicado sobre todo en fracturas desplazadas y en los fracasos de la reducción cerrada. También indicadas en fracturas acompañadas de lesiones ligamentosas y en actividad deportiva alta. Sin duda, el tratamiento quirúrgico de estas fracturas es necesario cuando la unión articular no puede restablecerse, ya que la inestabilidad y desalineación provocarían importantes alteraciones biomecánicas y funcionales.

Fractura Bimaleolar

Tratamiento Fractura Bimaleolar

El tratamiento inicial de las fracturas de tobillo, ya sea mediante el método conservador o quirúrgico, se basa en la consolidación de la fractura y la recuperación funcional normal y sin dolor.

En general se trata de forma quirúrgica o no quirúrgica, seguido de un período de inmovilización para prevenir las complicaciones como la consolidación defectuosa. Debido a la fractura y al periodo de inmovilización posterior, los pacientes con frecuencia experimentan dolor, rigidez, debilidad y tumefacción en el área de tobillo, y una menor capacidad para participar en actividades del día a día.

Cualquier lesión en el tobillo puede afectar, además de a los huesos, a las superficies articulares y a los ligamentos que lo componen, a cualquiera de los tendones, y a los nervios o vasos sanguíneos que lo cruzan.

El tratamiento necesita, como paso previo, una identificación correcta de las estructuras afectadas, así como del grado de gravedad; una vez establecido el diagnóstico correcto, hay que instaurar el procedimiento funcional más apropiado de la articulación.

Rehabilitación de fractura bimaleolar de tobillo (quirúrgico).

I Etapa: postoperatorio inmediato (1-3 semanas)

  • Alivio del dolor y edema con frío, movilizaciones activas asistidas.
  • Mejorar y mantener Rango Articular.
 Movilizaciones activas asistida de los dedos del pie, rodilla y cadera.
  • Mejorar y mantener fuerza muscular.
Se realizan ejercicios isométricos de cuádriceps y ejercicios isotónicos de cadera.
Los movimientos repetidos de los dedos del pie fortalecen los flexores y extensores a nivel del tobillo.

No se realiza apoyo ni carga en miembro afectado. Para el traslado se utilizan muletas o andador.

 Etapa II: postoperatorio ambulatorio (4-6 semanas)

  • Alivio del dolor y edema. 
Compresas frías, corrientes analgésicas de 80 y 120 Hz de las modalidades TENS o Interferencial en rodilla y pantorrillas, láser pulsado, masaje de drenaje en caso que haya inflamación todavía.
  • Mejorar y mantener Rango Articular.
Continuar con los movimientos de las articulaciones metatarso falángicas y de la rodilla. Si el paciente ha tenido una fijación interna y ahora está sin férula se pueden realizar movimientos activos de dorsiflexión y flexión plantar según tolerancia, así como también se debe añadir movimientos suaves de inversión y eversión en el tobillo. Esto ayuda a prevenir la rigidez de la cápsula articular del tobillo.
  • Mejorar y mantener fuerza muscular. 
Continuar con ejercicios isométricos de los dorsiflexores y flexores plantares. El paciente debe continuar con el fortalecimiento de los cuádriceps. Si se ha retirado la férula, comenzar con el fortalecimiento de los peroneos, tibial posterior, tibial anterior, mediante ejercicios de inversión y eversión. 
comenzar a cargar peso sobre los dedos de la extremidad lesionada.
  • Mejorar y mantener función
Los pacientes a los que se le permite una carga parcial de peso sobre los dedos 
pueden utilizar la extremidad lesionada durante los desplazamientos, utilizando muletas para el equilibrio y apoyo.

III. Etapa: Rango articular y fuerza muscular no funcional. (6-8 semanas)

  • Alivio del dolor y edema.
Frío o calor según convenga, corrientes analgésicas de 80 a 120 Hz de las modalidades TENS o Interferenciales, láser pulsado, ultrasonido pulsado, magnetoterapia, masaje de drenaje movilizaciones en articulaciones aledañas.
  • Mejorar y mantener Rango Articular. Movilización pasiva y activa libre de rodilla, tobillo y pie.
  • Mejorar y mantener fuerza muscular.
Se realizan ejercicios isotónicos según tolerancia de cadera, rodilla y tobillo.
  • Mejorar y mantener sensibilidad y propiocepción.
Ejercicios en cadena cinética cerrada, ejercicios de equilibrio sobre pie afectado a nivel piso.
  • Mejorar y mantener función.
Todas las fracturas tratadas con fijación interna, así como las fracturas sin desplazamiento de la porción distal del peroné pueden comenzar con una carga progresiva, si existe evidencias de consolidación y el foco de fractura no presenta dolor a la exploración.
  • Prevenir complicaciones.
Observar el tipo y forma de cicatriz para prevenir adherencias que no altera el rango articular del tobillo.

IV Etapa: rango articular y fuerza muscular funcional (8-12 semanas)

  • Alivio del dolor y edema 
Ultrasonido continuo, laser pulsado, masaje de drenaje.
  • Mejorar y mantener Rango Articular. Movilización activo libre y resistido de rodilla, tobillo y pie.
  • Mejorar y mantener fuerza muscular.
Se realizan ejercicios isotónicos en todos los planos de movimiento según tolerancia de cadera, rodilla y tobillo.
  • Mejorar y mantener sensibilidad y propiocepción.
Ejercicios en cadena cinética cerrada, abierta; equilibrio sobre el pie afectado en tablas basculantes.
  • Mejorar y mantener función. Apoyo en carga total.
  • Prevenir complicaciones Continuar con la etapa posterior.

Recomendaciones para evitar fracturas

En muchos casos las fracturas son inevitables porque parten de un traumatismo que no podemos controlar. çpero aquí os dejamos algunas recomendaciones que si podemos seguir, para que nuestros huesos estén más fuerte.

¿Cómo prevenir las fractura Bimaleolar?

Fractura Bimaleolar

Es bastante sencillo prevenir estas lesiones, ya que son nuestros hábitos los que nos permiten tener mejor movilidad, buen equilibrio y huesos sanos. Algunas de las medidas que puedes tomar son:

  • Incluir regularmente alimentos ricos en calcio y vitamina D en tu dieta. El consumo de alcohol y tabaco pueden disminuir la densidad de nuestros huesos.
  • Evitar la vida sedentaria ejercitándonos al menos 30 minutos diarios. Con esto contribuimos a mejorar nuestra densidad ósea; combatimos la osteoporosis; tenemos mayor tonicidad muscular y trabajamos nuestros reflejos y el equilibrio.
  • Realizar ejercicio físico moderado. Se recomiendan actividades en las que debamos desafiar la gravedad, como bailar, correr, hacer caminatas o levantar pesas. otras actividades como andar en bicicleta o nadar, no se recomiendan por el bajo impacto que tienen en el fortalecimiento de los huesos.
  • Visita a tu médico para saber el real estado de salud de tus huesos.
  • Usa zapatos cómodos y con suela antideslizante.
  • Evita disponer de elementos en tu casa que al circular por ella se conviertan en obstáculos. Con esto impedirás tropiezos y caídas.

 

Bibliografía

1.Moore, Keith L.; Dalley, Arthur F. “Anatomía con orientación clínica” Ed. Médica Panamericana. Lippincott Williams & Willkins.
4a Edición 2002.

2.Weir, Jamie; Abrahams, Peter H.
“ Atlas de anatomía humana por técnicas de imagen” Ed. Mosby.
Edición en español. Elsevier España SA. Madrid.
3a Edición 2005.

3.Netter, Frank H., MD.
“Atlas de anatomía humana”
Ed. Masson.
Icon Learning System. Barcelona. 3a Edición 2005.

4.Céspedes Céspedes, T.; Dorca Coll, A.
“La exploración podológica y su importancia en los tratamientos neurológicos ” en Revista Española de Podología 1998; IX (7) : 331.

5.Ferrández Portal, L. et al.
“Fracturas por estrés del miembro inferior”

en: Actualizaciones en cirugía ortopédica y traumatología. Actualizaciones SECOT 3. Sociedad Española de cirugía ortopédica y traumatología.
Ed. Masson, 2002.

6.W. Bucholz R., D. Heckman, J., Fracturas en el Adulto. Tomo III :Fracturas del Tobillo: 2001-2083

7.Bauer et al., Pie y Tobillo. Vol.. 5 . 2000.1a Edición. Madrid

 

Etiquetas: fractura, lesión, recuperación, rehabilitacion

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