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Lordosis cervical: Causas y ejercicios para corregir la curvatura excesiva
Hoy vamos a profundizar en un tema que afecta a más personas de las que imaginamos: la hiperlordosis cervical. ¿Alguna vez has sentido molestias en el cuello, tensión muscular constante o dolores de cabeza que no se van? La causa podría ser una curvatura exagerada en tu columna cervical.
La hiperlordosis cervical es más común de lo que piensas, especialmente en esta era de tecnología, donde pasamos horas mirando pantallas. Como fisioterapeuta, estoy aquí para explicarte qué es, cómo se produce, y lo más importante, cómo podemos corregirla para mejorar tu bienestar. ¡Quédate leyendo para descubrir juntos cómo cuidar tu cuello y mejorar tu postura!

CURVATURAS DE LA REGIÓN CERVICAL
La columna vertebral humana es una estructura anatómica asombrosa, diseñada para proporcionar soporte, estabilidad, y flexibilidad al cuerpo. Está compuesta por 33 vértebras, distribuidas en cinco regiones: cervical, torácica, lumbar, sacra y coxígea. Cada una de estas regiones tiene una curvatura natural que desempeña un papel crucial en la distribución del peso y la absorción de impactos durante el movimiento.
Concretamente, la región cervical abarca las primeras siete vértebras de la columna vertebral (C1 a C7). La curvatura natural de esta región, conocida como lordosis cervical, es una curva cóncava hacia atrás. Esta curvatura no está hecha así porque sí, sino que tiene una función esencial, permitiendo que la cabeza se alinee correctamente sobre el tronco, facilitando un equilibrio postural óptimo y una distribución eficiente de las cargas que soporta el cuello. La lordosis cervical también ayuda a amortiguar el impacto y reducir el estrés sobre las vértebras y los discos intervertebrales durante el movimiento.
¿Qué es la hiperlordosis cervical?
La hiperlordosis cervical es un aumento excesivo de la curvatura natural de la columna cervical, es decir, esta se acentúa más allá de los límites normales. Mientras que una lordosis cervical normal tiene una angulación que varía típicamente entre 20 y 40 grados, en la hiperlordosis, esta angulación puede ser significativamente mayor, lo que provoca una serie de síntomas y problemas posturales relacionados.
La hiperlordosis cervical puede llevar a una redistribución anormal del peso en la columna vertebral, provocando un desgaste excesivo en ciertas áreas y un desequilibrio en la musculatura del cuello, hombros y parte superior de la espalda. Con el tiempo, esta condición puede causar dolor crónico, restricciones en el rango de movimiento, y en casos severos, compresión nerviosa.
CAUSAS DE LA HIPERLORDOSIS
La hiperlordosis cervical puede ser el resultado de múltiples factores, que van desde malos hábitos posturales hasta condiciones médicas específicas. Es importante prestar atención a estas causas y factores predisponentes y/o condicionantes, para cortar el problema de raíz y resolverlo, evitando así la sintomatología tan desagradable que lleva consigo esta patología.
- Mala postura – una de las principales causas de la hiperlordosis cervical es la mala postura, especialmente en la era moderna, donde muchas personas pasan largas horas frente a los ordenadores, los teléfonos móviles y otros dispositivos. La posición prolongada con la cabeza adelantada y los hombros encorvados puede forzar la columna cervical a adaptarse a una posición antinatural, aumentando la curvatura lordótica con el tiempo.
- Debilidad muscular – la debilidad en los músculos estabilizadores del cuello y la parte superior de la espalda puede contribuir a la hiperlordosis cervical. Los músculos que normalmente mantienen la curvatura cervical en su alineación adecuada, como los músculos extensores del cuello, pueden volverse débiles debido a la falta de ejercicio o el uso prolongado de malas posturas, permitiendo que la curvatura se acentúe.
Lo más común es que se produzca un desequilibrio entre la musculatura anterior y posterior del cuello, permitiendo ceder la posición natural del cuello hacia la hiperlordosis. También podemos sumar una falta de tono en la musculatura de abdomen y espalda.
- Condiciones degenerativas – algunas patologías degenerativas como la osteoartritis o la pérdida de altura de los discos intervertebrales (degeneración intervertebral), pueden producir la alteración de la estructura anatómica de la columna vertebral, aumentando su curvatura natural. Estas condiciones suelen ser más comunes con el aumento de la edad, lo que se relaciona con mayor presencia de hiperlordosis en las personas mayores, por lo general.
- Traumatismos – algunas lesiones en la columna cervical, como los latigazos cervicales (whiplash cervical), resultantes de accidentes de tráfico – por ejemplo – pueden alterar la alineación normal de la columna cervical. Aunque generalmente en el whiplash cervical suele resultar en una rectificación cervical, podría ocurrir que después de sufrir un traumatismo como ese, la musculatura y los ligamentos que sostienen la columna pueden debilitarse o sufrir “contracturas”, contribuyendo al desarrollo de la hiperlordosis cervical.

- Enfermedades neuromusculares – algunas enfermedades neuromusculares, como pueden ser la parálisis cerebral o la distrofia muscular, pueden provocar desequilibrios musculares que terminen en un aumento de la curvatura lordótica cervical. En estos casos, la alteración del tono muscular y la incapacidad para mantener una postura adecuada puede provocar la acentuación de esta curvatura.
- Factores congénitos – en algunos casos, las personas pueden nacer con una curvatura cervical más pronunciada de lo normal, predisponiendo al desarrollo de hiperlordosis a lo largo de su vida. Aunque es menos común, la hiperlordosis congénita puede requerir intervenciones tempranas para prevenir complicaciones a largo plazo.
SÍGNOS Y SÍNTOMAS
- Notable aumento de la curvatura lordótica del cuello a simple vista.
- Dolor de cuello – es el síntoma más frecuente. El dolor puede ser constante o intermitente, y suele empeorar con la actividad física o después de mantener una postura prolongada en el tiempo.
- Rigidez y disminución del rango de movimiento – la hiperlordosis cervical puede limitar la capacidad de mover el cuello hacia adelante, hacia atrás o hacia los lados, debido a la rigidez muscular y articular.
- Dolores de cabeza – los dolores de cabeza cervicogénicos son comunes en personas con hiperlordosis cervical, ya que la tensión en los músculos del cuello puede referirse hacia la cabeza.
- Dolor de espalda – el aumento de la curvatura lordótica, además de producir dolor de cuello y dolor de cabeza, también puede extinguirse hacia la espalda, dado que mucha musculatura adyacente se ve sobrepasada al fracasar la zona cervical.
- Tensión muscular – la hiperlordosis cervical puede causar tensión y espasmos en los músculos del cuello, los hombros y la parte superior de la espalda.
- Problemas posturales – la hiperlordosis cervical puede contribuir a un patrón de postura incorrecta, por sí misma y por la sintomatología que acompaña.
- Compresión nerviosa – en casos severos, la curvatura excesiva puede comprimir los nervios que salen de la columna cervical, provocando síntomas como hormigueo, entumecimiento o debilidad en los brazos.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la hiperlordosis cervical generalmente comienza con una evaluación clínica completa, en la que un fisioterapeuta o un médico examinará la postura, el rango de movimiento del cuello y la presencia de dolor o tensión muscular.
Además de la evaluación física, se pueden utilizar técnicas de imagen, como radiografías, para medir el grado de la curvatura cervical y descartar otras condiciones subyacentes, como hernias discales o espondilosis cervical.
Las radiografías permiten medir con precisión el ángulo de la lordosis cervical, lo que ayuda a determinar si la curvatura está dentro de los rangos normales o si existe una hiperlordosis significativa.

En algunos casos, también se pueden utilizar resonancias magnéticas (RM) o tomografías computarizadas (TC) para evaluar el estado de los tejidos blandos y los nervios en la región cervical.
TRATAMIENTOS PARA CORREGIR LA CURVATURA EXCESIVA
El tratamiento de la hiperlordosis cervical generalmente se enfoca en aliviar los síntomas, mejorar la alineación postural y fortalecer los músculos del cuello y la parte superior de la espalda. ¿Cómo conseguimos esto?
Fisioterapia
La fisioterapia es el tratamiento de primera línea para la hiperlordosis cervical. Los fisioterapeutas somos capaces de diseñar un programa de ejercicios específico para fortalecer los músculos débiles, estirar los músculos tensos y mejorar la postura. Además, las técnicas de fisioterapia también pueden incluir terapia manual, como masajes y movilizaciones articulares, para aliviar la tensión muscular y mejorar la movilidad del cuello.
Es importante, y quiero destacar especialmente, que la corrección de la curvatura ya establecida en nuestra columna sólo va a notar los avances de nuestros ejercicios de fortalecimiento y movilidad, además de los cambios de hábitos (en caso de que la hiperlordosis tenga una causa postural). El tratamiento manual sirve para aliviar la sintomatología asociada a ese cambio de curvatura, pero si no complementas eso con los ejercicios pautados, pocos avances notarás en tu cuello.
Ejercicios
- Estiramientos
Los ejercicios de estiramiento son fundamentales para tratar la hiperlordosis cervical, ya que ayudan a aliviar la tensión en los músculos que están acortados debido a la curvatura excesiva.
- Estiramiento de los músculos trapecios superiores: Sentado o de pie, inclina suavemente la cabeza hacia un lado, acercando la oreja al hombro. Coloca la mano del lado hacia el que inclinaste la cabeza sobre la parte superior de la cabeza y, con suavidad, aplica una ligera presión para profundizar en el estiramiento. Mantén la posición durante 20-30 segundos. Repite en el otro lado.
- Estiramiento del músculo trapecio inferior: sentado o de pie, extiende un brazo hacia delante a la altura del pecho, y cruza ese brazo por delante de tu cuerpo hacia el lado opuesto, usando la mano contraria para sujetar el codo del brazo extendido. Tira suavemente hacia tu pecho, y asegúrate de tener el hombro bajo y relajado. Mientras mantienes esta posición, inclina ligeramente el torso hacia delante, para activar y estirar el trapecio inferior. Mantén la posición durante 20-30 segundos. Repite en el otro lado.
- Estiramiento de los escalenos: Siéntate con la espalda recta, coloca una mano debajo de tu muslo y utiliza la otra mano para inclinar la cabeza hacia el lado opuesto, alejando la oreja del hombro que está fijo, y gira ligeramente la cabeza hacia arriba (como si estuvieras mirando hacia el techo) o hacia abajo (omo si estuvieras mirando hacia el suelo), para estirar las diferentes partes de los escalenos. Mantener la posición durante 20-30 segundos. Repetir en el otro lado.
- Estiramiento de los músculos suboccipitales: Acuéstate boca arriba, coloca una pequeña toalla enrollada debajo de la cabeza, apoyada debajo de la nuca, y relájate, permitiendo que la gravedad estire suavemente la parte posterior del cuello.

- Ejercicios de Fortalecimiento
Fortalecer los músculos que sostienen la columna cervical es crucial para corregir la hiperlordosis cervical.
- Retracción cervical: Sentado o de pie, coloca la cabeza en una posición neutral. Luego, tira de la cabeza hacia atrás, como si quisieras hacer una doble papada, manteniendo la barbilla alineada con el suelo. Mantén la posición durante 5-10 segundos y repite 10 veces.

- Fortalecimiento de los músculos profundos del cuello: Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas. Levanta la cabeza ligeramente del suelo mientras mantienes la barbilla hacia el pecho. Sostén la posición durante 5-10 segundos y repite 10 veces.
- Elevaciones escapulares: De pie o sentado, levanta los hombros hacia las orejas y luego bájalos, contrayendo los músculos entre los omóplatos. Repite 10-15 veces.
Corrección postural
La educación postural es una parte esencial del tratamiento de la hiperlordosis cervical. Aprender a mantener una postura adecuada durante las actividades diarias puede prevenir la exacerbación de la curvatura y reducir la carga sobre los músculos del cuello.
- Mantén la cabeza alineada: Cuando estés sentado o de pie, asegúrate de mantener la cabeza en una posición neutral y cómoda, evita que tus hombros se echen hacia delante o que tu cabeza quede demasiado extendida o demasiado inclinada.
- Ajusta tu estación de trabajo: Si trabajas con ordenador o en una oficina, asegúrate de que la pantalla esté a la altura de los ojos para evitar inclinar la cabeza hacia adelante, así como adapta la altura de la mesa, silla, reposapiés y todo aquello con lo que vayas a trabajar.
- Realiza descansos: cuando tu trabajo o tu actividad requiera de tiempos prolongados en una misma posición, intenta levantarte a descansar, para moverte y estirar un poco.
- Usa un soporte lumbar: Colocar un soporte lumbar en la silla puede ayudar a mantener una buena alineación de la columna vertebral, lo que también beneficia la postura cervical.
- Usar soporte cervical: en algunos casos, también puede ser conveniente el uso del soporte cervical, para permitir momentos de descanso y apoyo de la zona, para aliviar la presión sobre la misma.
Terapias complementarias
Además de la fisioterapia, algunas terapias complementarias pueden ser útiles en el tratamiento de la hiperlordosis cervical. Estas incluyen:
- Punción seca: realizada por fisioterapeutas, se utiliza para aliviar la tensión muscular de las fibras que han quedado contraídas permanentemente de manera involuntaria (contracturas).
- Termoterapia: frío o calor, puede ayudar a aliviar la sintomatología asociada.
- Diatermia: el uso de radiofrecuencia puede ser muy útil para el tratamiento de la hiperlordosis cervical, en el sentido de aliviar la tensión muscular de la zona.
- Manipulación vertebral: siempre realizada por un profesional sanitario. Consiste en realizar ajustes específicos en la columna cervical para mejorar la alineación y reducir la curvatura excesiva.
- Electroterapia
- Reeducación Postural Global
- Pilates
PREVENCIÓN
Prevenir la hiperlordosis cervical es posible con una combinación de buenos hábitos posturales, ejercicio regular y conciencia corporal. Las estrategias recomendadas para prevenir este tipo de condiciones suelen reunir:
- Practicar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento regularmente: Incorporar estiramientos y ejercicios de fortalecimiento del cuello en tu rutina diaria puede ayudar a mantener una curvatura cervical saludable.
- Mantener una buena postura: Ser consciente de tu postura durante el día, especialmente cuando estás sentado o utilizando dispositivos electrónicos, puede prevenir la sobrecarga en la columna cervical.
- Adaptar tu puesto de trabajo a tus necesidades
- Realizar descansos frecuentes: Si trabajas en una posición sedentaria durante largas horas, asegúrate de tomar descansos regulares para moverte y estirar los músculos del cuello y la espalda.
- Dormir en una posición adecuada: Usar una almohada que soporte adecuadamente el cuello y dormir en una posición neutral (de espalda o de lado) puede ayudar a mantener la alineación correcta de la columna cervical.
BIBLIOGRAFÍA
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- Peterson, C. K., & Bolton, J. (2012). “Cervical lordosis and neck complaints: Correlations with other clinical parameters.” The Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics, 35(7), 469-474
Etiquetas: cuello, Dolor de cabeza, dolor de cuello, dolor espalda, ejercicios, estiramientos, Hiperlordosis, Lordosis, mareos, whiplash








