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10 consejos para mejorar la espondiloartrosis

En nuestra sociedad con más esperanza de vida, vemos un aumento las patologías debido a la edad y al desgaste de las diferentes partes del cuerpo. Dentro de entre grupo de enfermedades se encuentra la artrosis, degeneración del cartílago de la articulación, si esta degeneración se haya en la articulación entre vertebras se llama espondiloartrosis. En esta noticia os describiremos brevemente que es esta patología y al final os dejaremos 10 consejos, ¿nos queréis acompañar?

¿Qué es la espondiloartrosis?

La espondiloartrosis es una enfermedad articular degenerativa que afecta la columna vertebral y puede provocar dolor crónico y rigidez. Se caracteriza por la ruptura del cartílago que amortigua las articulaciones entre las vértebras de la columna vertebral, lo que puede causar contacto hueso con hueso y conducir a la formación de espolones óseos. La espondiloartrosis también puede conducir al desarrollo de hernias discales y estenosis espinal, lo que puede exacerbar aún más los síntomas.

Esta condición es más común en adultos mayores y puede ser causada por el desgaste de las articulaciones con el tiempo, así como otros factores como la genética, la obesidad y un estilo de vida sedentario. El tratamiento para la espondiloartrosis generalmente incluye manejo del dolor, fisioterapia y, en casos graves, cirugía.

Causas de la espondiloartrosis

La causa exacta de la espondiloartrosis no se comprende completamente, pero generalmente se cree que es una combinación de factores genéticos y ambientales. Pero se conocen ciertos factores que pueden contribuir a desarrollar la espondiloartrosis y estos son:

  • Edad: A medida que las personas envejecen, el cartílago en las articulaciones de la columna vertebral puede desgastarse, lo que lleva a la
  • Genética: Algunas personas pueden tener una predisposición genética a desarrollar espondiloartrosis, ya que tiende a ser
  • Obesidad: El sobrepeso puede ejercer una presión adicional sobre las articulaciones de la columna vertebral, lo que puede aumentar el riesgo de desarrollar
  • Trauma: El traumatismo en la columna vertebral, como un accidente automovilístico o una caída, puede dañar las articulaciones y aumentar el riesgo de desarrollar
  • Estrés repetitivo: Los movimientos repetitivos o las actividades que ejercen presión sobre la columna vertebral, como levantar objetos pesados o agacharse, pueden aumentar el riesgo de
  • Inflamación: Algunas investigaciones sugieren que la inflamación en el cuerpo puede desempeñar un papel en el desarrollo de la
  • Otras afecciones médicas: Ciertas afecciones médicas, como la artritis reumatoide, la gota o la espondilitis anquilosante, pueden aumentar el riesgo de desarrollar

Los síntomas

Los síntomas comunes de la espondiloartrosis pueden incluir:

  • Dolor de espalda: El dolor generalmente se localiza en la articulación facetaria afectada, que puede agravarse con el movimiento y aliviarse con el descanso.
  • Rigidez: Puede experimentar rigidez en la espalda, especialmente por la mañana o después de períodos de inactividad.
  • Rango de movimiento limitado: Es posible que tenga dificultades para mover la columna vertebral, especialmente en el área afectada.
  • Espasmos musculares: Puede experimentar contracciones musculares involuntarias en el área afectada, que pueden ser dolorosas.
  • Entumecimiento u hormigueo: En casos raros, la espondiloartrosis puede provocar compresión nerviosa, lo que puede causar entumecimiento u hormigueo en las piernas.

La gravedad de estos síntomas puede variar dependiendo de la extensión del daño articular y factores individuales. Si sospecha que tiene espondiloartrosis, es importante consultar con un médico para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento.

Diagnóstico de la espondiloartrosis: lo que debes saber

El diagnóstico de espondiloartrosis generalmente implica una combinación de diferentes pruebas de diagnóstico como son:  antecedentes médicos, examen físico y pruebas de imagen. A continuación, expondremos algunos de los pasos involucrados en el diagnóstico de la espondiloartrosis:

  • Historial médico: Su médico le preguntará acerca de sus síntomas, cuándo comenzaron y si tiene antecedentes familiares de afecciones similares.
  • Examen físico: Su médico examinará su columna vertebral y le pedirá que se mueva de ciertas maneras para verificar si hay dolor, rigidez y rango de movimiento.
  • Pruebas de imagen: se pueden usar radiografías, tomografías computarizadas o resonancias magnéticas para tomar imágenes de la columna vertebral e identificar cualquier daño o cambio en las articulaciones, los huesos o los discos.
  • Análisis de sangre: Se pueden ordenar análisis de sangre para detectar signos de inflamación u otras afecciones que podrían estar causando sus síntomas.

Con base en estos hallazgos, su médico puede hacer un diagnóstico de espondiloartrosis y desarrollar un plan de tratamiento para controlar sus síntomas y prevenir un mayor daño a su columna vertebral. En algunos casos, es posible que se necesiten más pruebas para descartar otras afecciones o para confirmar un diagnóstico.

Tratamientos

Para el tratamiento de la espondiloartrosis se puede recurrir a los siguientes métodos para intentar reducir los síntomas, y estos son:

  • Manejo del dolor: Los analgésicos, como el paracetamol o los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno, pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación. En el caso de que estos no sean efectivos pueden ser recetados analgésicos más fuertes.
  • Fisioterapia: Un fisioterapeuta puede enseñarle ejercicios para fortalecer los músculos que rodean las articulaciones afectadas, mejorar la flexibilidad y reducir el dolor.
  • Inyecciones de corticosteroides: Las inyecciones de corticosteroides en la articulación afectada pueden proporcionar alivio del dolor y la inflamación.
  • Cambios en el estilo de vida: Mantener un peso saludable, dejar de fumar y mantenerse físicamente activo puede ayudar a reducir el estrés en las articulaciones y mejorar la salud general de las articulaciones.
  • Cirugía: En casos crónicos, donde los tratamientos conservadores no son efectivos, la cirugía puede ser una opción. Los procedimientos quirúrgicos como la fusión articular o el reemplazo articular se pueden usar para tratar los ciertos casos de espondiloartrosis.

Fisioterapia

La fisioterapia puede ser un tratamiento eficaz para la espondiloartrosis de distintas formas; el fisioterapeuta a través de la enseñanza de ejercicios y estiramientos tendrá como su objetivo principal mejorar la movilidad y la fuerza en el área afectada. Esto puede ayudar a reducir el dolor, la rigidez y los espasmos musculares asociados con la espondiloartrosis.

El fisioterapeuta también puede usar técnicas de terapia manual, como masajes o movilización articular, para mejorar la función articular y reducir el dolor. Además, se puede enseñar una postura adecuada y los movimientos corporales para reducir el estrés en las articulaciones afectadas durante las actividades diarias.

En general, la fisioterapia puede ser una parte importante de un plan de tratamiento integral para la espondiloartrosis y puede ayudar a mejorar su calidad de vida en general. Sin embargo, es importante trabajar estrechamente con su médico y fisioterapeuta para asegurarse de que el plan de tratamiento se adapte a sus necesidades y síntomas específicos.

Como hemos visto la fisioterapia puede ser beneficiosa para las personas con espondiloartrosis de varias maneras. Estas son algunas de las formas en que la fisioterapia puede ayudar:

  • Mejorar el rango de movimiento: La fisioterapia puede ayudar a mejorar la movilidad articular y la flexibilidad del área afectada. El fisioterapeuta puede enseñarle ejercicios y estiramientos que pueden ayudar a mejorar el rango de movimiento en la columna vertebral.
  • Fortalecer los músculos: El fortalecimiento de los músculos que rodean la articulación afectada puede ayudar a proporcionar un mejor soporte y reducir el estrés en la articulación. El fisioterapeuta diseñara un programa de ejercicios que se dirija a los músculos del área afectada para mejorar la fuerza y la estabilidad, incluso trabajando otros músculos que se puedan ver afectados y que no sen encuentra en la zona dañada.
  • Reducir el dolor: La fisioterapia ayuda a reducir el dolor asociado con la espondiloartrosis a través del uso de técnicas como masajes, terapia de calor o frío o estimulación eléctrica para ayudar a aliviar el dolor el fisioterapeuta tiene el objetivo de reducir el dolor.
  • Mejorar la postura: El fisioterapeuta puede ayudarlo a mejorar su postura y mecánica corporal para reducir el estrés en las articulaciones afectadas por medio de la postura adecuada, el fisioterapeuta ayuda a reducir el dolor y mejorar la movilidad de la zona afectada.

  • Proporcionar educación: El fisioterapeuta nos educar sobre la espondiloartrosis y brindarle consejos sobre cómo controlar sus síntomas. También pueden proporcionar orientación sobre cómo modificar las actividades diarias para reducir el estrés en la articulación afectada, dándonos consejos que se veremos a continuación.

En general, la fisioterapia puede ser un tratamiento eficaz para la espondiloartrosis y puede ayudar a mejorar su calidad de vida.

10 consejos para cada uno

Desde el principio hemos estado viendo: ¿qué es una espondiloartrosis?, cuales son sus causas y síntomas y como se diagnostica y se trata. Pero para el final hemos dejado lo mejor, os dejamos aquí 10 consejos que si padecéis esta patología os puede venir muy bien para aliviar vuestros síntomas:

  • Manténgase activo: La actividad física regular puede ayudar a mejorar la movilidad articular, reducir el dolor y prevenir la rigidez. Sin embargo, es importante elegir actividades que sean apropiadas para cada afección y que no exacerben sus síntomas. El fisioterapeuta puede recomendarles ejercicios y actividades que sean seguros y eficaces para usted.
  • Mantenga una buena postura: Una buena postura puede ayudar a reducir el estrés en las articulaciones afectadas. Cuando esté de pie, asegúrese de distribuir su peso uniformemente en ambos pies y evite encorvarse o inclinarse hacia un lado. Cuando esté sentado, asegúrese de usar una silla con buen soporte para la espalda y mantenga los pies planos en el suelo.
  • Realizar movimientos corporales de forma adecuada: Al levantar o cargar objetos pesados, realice adecuadamente los movimientos corporales para reducir el estrés en las articulaciones afectadas. Esto incluye levantar con las piernas en lugar de la espalda y evitar movimientos de torsión.
  • Tome descansos: Si pasa mucho tiempo sentado o de pie, tome descansos frecuentes para estirarse y moverse. Esto puede ayudar a reducir la rigidez y mejorar la circulación.
  • Use terapia de calor o frío: aplicar calor o frío en el área afectada puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación. La terapia de calor puede ayudar a relajar los músculos y mejorar el flujo sanguíneo, mientras que la terapia de frío puede ayudar a reducir la hinchazón y el dolor adormecido.
  • Use zapatos de apoyo: El calzado adecuado puede ayudar a proporcionar soporte y amortiguación para sus pies, lo que puede reducir el estrés en las articulaciones de su columna vertebral. Asegúrese de elegir zapatos que le queden bien y proporcionen un buen soporte para el arco; si lo necesita no dude en consultar con un podólogo el calzado más adecuado.
  • Fortalecer su espalda: El fortalecimiento de los músculos centrales puede ayudar a mejorar la estabilidad y reducir el estrés en las articulaciones afectadas. El fisioterapeuta puede recomendar ejercicios dirigidos a sus músculos centrales, ejercitando los músculos que se encuentra débiles.

  • Dormir lo suficiente: Dormir lo suficiente es importante para la salud en general y puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación asociados con la espondiloartrosis. Trate de dormir de 7 a 9 horas por noche y trate de establecer un horario de sueño regular, sería de gran utilidad visitar a un psicólogo o realizar sesiones de acupuntura para dormir.
  • Reducir el estrés: El estrés puede exacerbar los síntomas de la espondiloartrosis. Pruebe técnicas de relajación como la respiración profunda, la meditación o el yoga para reducir los niveles de estrés. Su fisioterapeuta también puede recomendar ejercicios para reducir el estrés, además le puede recomendar al igual que en el anterior consejo que acuda a un psicólogo para tratar si lo necesita.
  • Siga su plan de tratamiento: Asegúrese de seguir el plan de tratamiento recomendado por su médico y fisioterapeuta. Esto puede incluir medicamentos, fisioterapia y modificaciones en el estilo de vida. Es importante comunicarse regularmente con su equipo de atención médica y hacer preguntas si tiene alguna inquietud o pregunta sobre su plan de tratamiento.

Bibliografía

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Etiquetas: artrosis, consejos para mantenerse bien, dolor cervical, dolor dorsal, dolor espalda, dolor lumbar, envejecimiento, espondiloartrosis

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