FisioterapiaLesiones miembro inferiorMasajesNoticiasOndas de ChoqueRehabilitaciónTécnicas especiales
581

Entesitis: Qué es y cómo tratar la inflamación en el sitio de inserción del tendón

La entesitis es una condición relevante, tanto para la medicina deportiva como para la fisioterapia. Comúnmente se asocia a diversas patologías reumáticas, pero también puede presentarse en personas activas físicamente. Si alguna vez has experimentado dolor en los puntos donde los tendones o ligamentos se insertan en el hueso, es posible que estés familiarizado con esta patología.

En la noticia de hoy, exploraremos todo lo que necesitas saber sobre la entesitis, desde su definición hasta los tratamientos más efectivos disponibles hoy en día, centrándonos en el tratamiento fisioterapéutico, la evidencia científica más reciente, y cómo mejorar los síntomas con ejercicios, estiramientos y otras recomendaciones de autocuidado.

que es la entesitis y como tratarla

¿Qué es la entesitis?

La entesitis (también denominada entesopatía) es la inflamación de la entesis, el punto de unión entre los tendones o ligamentos y los huesos. Este tipo de inflamación es común en diversas enfermedades reumáticas, pero también puede ser consecuencia de lesiones deportivas o sobrecarga física.

La entesis, donde los tendones y ligamentos se insertan en los huesos, se compone de una mezcla de tejido cartilaginoso, tendinoso y óseo. Cuando este punto se inflama, puede generar dolor local, hinchazón y, en algunos casos, limitación funcional, ya que afecta directamente las estructuras que permiten el movimiento en las articulaciones.

La entesitis puede ser el resultado de un sobreuso, lesiones o condiciones médicas subyacentes y, como decíamos antes, afecta con mayor frecuencia a las personas activas físicamente o a aquellas con enfermedades reumáticas.

Anatomía relacionada con la entesitis

Para entender mejor cómo se desarrolla la entesitis, es importante conocer la anatomía de la entesis.

La entesis es un área crucial en el sistema musculoesquelético, ya que es el punto de anclaje de los tendones y ligamentos al hueso. Dependiendo de la localización de la lesión, la entesitis puede involucrar diversas partes del cuerpo, como los tendones de los pies, las rodillas, los codos o los hombros.

Los tendones son estructuras fibrosas que conectan los músculos con los huesos, mientras que los ligamentos unen los huesos entre sí, estabilizando las articulaciones. Ambas estructuras se insertan en los huesos a través de la entesis, un área de transición en la que el tendón o ligamento (de carácter fibroso) se funde con el tejido óseo.

YouTube player

YouTube player

¿Cuáles son los síntomas de la entesitis?

La entesitis se caracteriza por síntomas que pueden afectar la movilidad y calidad de vida del paciente. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor localizado: La principal característica es el dolor en el punto de inserción del tendón o ligamento afectado, que empeora con el movimiento o la presión.
  • Hinchazón: La inflamación en la zona de la entesis puede hacer que el área se vea hinchada y enrojecida.
  • Rigidez: La inflamación puede limitar el rango de movimiento de la articulación o el tendón afectado, generando una sensación de rigidez.
  • Calor local: A menudo, la zona afectada se siente caliente al tacto debido al proceso inflamatorio.
  • Dificultad para realizar actividades cotidianas: En casos graves, la entesitis puede interferir en las actividades diarias, como caminar, correr o levantar objetos.

dolor y sintomas entesitis

Prevalencia e incidencia de la entesitis

La entesitis es más común en adultos jóvenes y de mediana edad, aunque también puede afectarse en poblaciones más mayores, especialmente aquellos con enfermedades reumáticas crónicas. Además, los atletas y personas activas en deportes de alto impacto tienen un mayor riesgo de desarrollar entesitis debido al uso repetido y la sobrecarga de ciertas articulaciones.

La prevalencia de la entesitis está relacionada principalmente con enfermedades autoinmunes y reumáticas. Por ejemplo, en pacientes con espondilitis anquilosante, la prevalencia de la entesitis puede ser de hasta un 30-40%. En la artritis psoriásica, las tasas de prevalencia de la entesitis también son elevadas, afectando aproximadamente a un 10-30% de los pacientes.

En cuanto a la población general, la incidencia de la entesitis relacionada con deportes de alto impacto (como el fútbol o el atletismo) está en aumento, debido al esfuerzo físico y la repetición de movimientos de alto impacto.

Deportes más afectados

Los deportes que más comúnmente causan entesitis son aquellos que implican movimientos repetitivos y de alto impacto, como:

  • Fútbol
  • Atletismo (principalmente corredores)
  • Baloncesto
  • Tenis
  • Ciclismo de alto rendimiento

Zonas del cuerpo más afectadas

Las zonas del cuerpo más comunes afectadas por la entesitis incluyen:

¿Cómo se diagnostica la entesitis?

El diagnóstico de la entesitis generalmente involucra un examen físico detallado por parte de un profesional de la salud. Sin embargo, para confirmar el diagnóstico y diferenciarlo de otras patologías, pueden ser necesarias algunas pruebas diagnósticas y funcionales:

  1. Pruebas clínicas

Durante la evaluación clínica, el fisioterapeuta o el médico realiza un examen físico para identificar los puntos específicos de dolor y observar si hay signos de inflamación o limitación del rango de movimiento. El profesional palpará la zona de inserción del tendón o ligamento y evaluará si hay sensibilidad, hinchazón o calor.

  1. Pruebas de diagnóstico por imagen

Para confirmar la inflamación y evaluar la extensión de la lesión, se pueden usar radiografías, ecografías o resonancia magnética (RM). La ecografía es particularmente útil, ya que permite observar la inflamación de los tendones y los ligamentos en tiempo real y guiar los procedimientos de tratamiento, como las infiltraciones o EPI/EPTE.

  1. Pruebas funcionales

Las pruebas funcionales se utilizan para evaluar el impacto de la entesitis en la capacidad del paciente para realizar movimientos específicos. Por ejemplo, se puede pedir al paciente que realice una serie de movimientos que involucren la articulación afectada, como caminar, flexionar la rodilla o estirar el brazo. Esto ayuda a determinar cómo la inflamación afecta la función de la articulación y la fuerza del tendón o ligamento.

¿Cuáles son los tratamientos disponibles para la entesitis?

El tratamiento de la entesitis suele ser multidisciplinario e involucra diversas opciones, que van desde los medicamentos hasta la fisioterapia y la electroterapia.

  1. Tratamiento médico

El tratamiento médico de la entesitis suele incluir:

  • Antiinflamatorios no esteroides (AINEs): Los AINEs, como el ibuprofeno, son comúnmente utilizados para aliviar el dolor y reducir la inflamación. En algunos casos, se pueden usar corticosteroides para disminuir la inflamación en áreas más grandes o cuando los AINEs no son efectivos.
  • Biológicos: En casos de entesitis relacionada con enfermedades autoinmunes como la espondilitis anquilosante, los medicamentos biológicos como el etanercept o el adalimumab pueden ser necesarios para tratar la inflamación subyacente.
  • Infiltraciones locales: En casos más graves o resistentes al tratamiento médico, se pueden realizar infiltraciones de corticosteroides directamente en el punto de la entesitis, lo que ayuda a reducir la inflamación y el dolor.
  1. Tratamiento de fisioterapia

La fisioterapia es uno de los tratamientos más efectivos para la entesitis. Un fisioterapeuta especializado en lesiones musculoesqueléticas utilizará diferentes técnicas para aliviar los síntomas y mejorar la función de la articulación.

  • Terapias manuales: El fisioterapeuta puede realizar manipulaciones y masajes terapéuticos en los músculos y tejidos circundantes para aliviar la tensión y mejorar la circulación sanguínea de la zona.
  • Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento: Los ejercicios específicos para la entesitis, como los ejercicios excéntricos, son fundamentales para reducir el dolor y fortalecer y restaurar los tendones y el sitio de unión con el hueso, lo que previene futuras lesiones. Estos ejercicios implican alargar el músculo mientras está bajo tensión y se ha demostrado que son particularmente efectivos en el tratamiento de tendinopatías y entesitis.
  • Técnicas de movilización articular: Estas técnicas ayudan a mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento de las articulaciones afectadas por la entesitis.
  • Electroterapia de última generación: Entre las opciones más avanzadas, se destacan técnicas como la electrólisis percutánea intratisular (EPI), que utiliza una corriente eléctrica para promover la regeneración del tejido tendinoso afectado. Otras modalidades como la diatermia por radiofrecuencia o la bomba diamagnética, también son eficaces para reducir la inflamación y estimular la cicatrización del tejido.
YouTube player
  1. La importancia de las plantillas y la pisada en el tratamiento de la entesitis

Uno de los aspectos más importantes en el tratamiento de la entesitis relacionada con la fascitis plantar o entesopatía del tendón de Aquiles, es la evaluación de la pisada del paciente. La biomecánica de la pisada juega un papel fundamental en la prevención y tratamiento de la entesitis en el pie.

Las plantillas ortopédicas personalizadas pueden corregir problemas de alineación y distribución del peso, lo que ayuda a reducir la presión sobre las áreas afectadas por la entesitis, especialmente en el caso de los pacientes con pies planos o pie cavo.

Evidencia científica sobre la entesitis

La evidencia científica respalda, generalmente, el uso de una combinación de fisioterapia, ejercicios y electroterapia como el enfoque más eficaz en el tratamiento de la entesitis.

  • Un estudio realizado por la American College of Rheumatology demostró que la electrólisis percutánea intratisular (EPI), combinada con ejercicios excéntricos y fisioterapia, resultó ser muy efectiva en el tratamiento de la entesitis, especialmente en casos resistentes al tratamiento convencional.
  • Otro estudio publicado en Journal of Rehabilitation Research and Development demostró que la combinación de técnicas manuales, electroterapia (como la EPI) y ejercicios excéntricos resulta en una mejora significativa en la reducción del dolor y la recuperación funcional en pacientes con entesitis.
  • EPI/EPTE

El tratamiento de la entesitis mediante técnicas de electroterapia ha avanzado en los últimos años, destacándose en dos enfoques principales: EPI (electrólisis percutánea intratisular) y EPTE (electrólisis percutánea terapéutica). Ambos tratamientos utilizan corrientes galvánicas para inducir un proceso de regeneración en los tejidos afectados por la entesitis, pero presentan algunas diferencias clave en su aplicación y efectividad.

electroterapia para tratar la entesitis

    • EPI
      • García-Mata et al. (2021) estudiaron el efecto de la EPI en pacientes con entesopatía del tendón rotuliano. Se observó una reducción del dolor medida con la escala VAS y una mejora en la funcionalidad tras varias sesiones.
      • Abat et al. (2016) investigaron el uso de la EPI en tendinopatías crónicas, incluyendo la entesitis del tendón de Aquiles, hallando que la técnica inducía una respuesta inflamatoria controlada, promoviendo la regeneración del tejido sin efectos aversos y mejorando la funcionalidad de los pacientes en comparación con terapias convencionales.
    • EPTE
      • Valera-Garrido et al. (2019) examinaron la efectividad de la ETPE en tendinopatías insertivas, incluyendo la entesitis aquílea. Encontraron una mejora significativa en la estructura del tendón, reducción del dolor y recuperación más rápida que con otras terapias convencionales.
      • De de la Cruz Torres et al. (2020) compararon el uso de la EPTE con terapia manual en pacientes con entesitis en la fascia plantar, concluyendo que la EPTE redujo el dolor en menor tiempo y favoreció una recuperación funcional más rápida.

Ambas técnicas demuestran ser efectivas en la entesitis, pero la elección depende del paciente y el tipo de lesión. La EPI es más efectiva en entesitis crónicas y la EPTE es una opción más suave y progresiva, ideal para pacientes con menor tolerancia al dolor o estadios subagudos de la lesión.

EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular) EPTE (Electrólisis Percutánea Terapéutica)
Tipo de corriente Corriente galvánica de alta intensidad Corriente galvánica de baja intensidad
Profundidad de acción Mayor penetración, actúa en tejidos profundos Menor penetración, efecto más superficial
Efecto fisiológico Induce una inflamación controlada para regenerar el tejido Estimula la reparación del tejido sin provocar una gran inflamación
Dolor durante el procedimiento Puede ser moderado a alto debido a la intensidad de la corriente Menos doloroso, mejor tolerado por los pacientes
Tiempo de recuperación Más rápido en lesiones crónicas debido a su mayor efecto regenerador Evolución más progresiva, mejor en lesiones subagudas
Número de sesiones Generalmente menos sesiones (3-6 sesiones en promedio) Puede requerir más sesiones para efectos comparables
Indicaciones principales Lesiones crónicas y graves, entesitis resistente a otros tratamientos Lesiones subagudas o pacientes con menor tolerancia al dolor
Contraindicaciones No recomendado en pacientes con alto umbral de dolor o tejidos muy irritados Menos agresivo, mejor tolerado en etapas iniciales

 

Aunque la mayoría de los estudios centrados en el uso de Indiba para la entesitis específica son limitados, existen varias investigaciones y estudios relacionados con el uso de la radiofrecuencia en general para tratar lesiones tendinosas y patologías inflamatorias. Los resultados preliminares y algunos estudios de caso han mostrado que el uso de Indiba puede ser eficaz para reducir los síntomas de la entesitis y acelerar la recuperación.

    • La combinación de Indiba con otras técnicas fisioterapéuticas como los ejercicios excéntricos y la movilización articular se ha mostrado muy eficaz en el tratamiento de entesitis. La sinergia entre la electroterapia de radiofrecuencia y los ejercicios de rehabilitación es una de las mejores estrategias para optimizar los resultados en el tratamiento de la entesitis.
    • Un estudio publicado en la revista “Clinical Rheumatology” evaluó el uso de radiofrecuencia de alta frecuencia en pacientes con tendinopatía crónica y encontró que el tratamiento con Indiba contribuyó a la mejora de los síntomas y la función en los pacientes que padecían afecciones relacionadas con la inflamación de tendones y entesis. El estudio observó que, después de varias sesiones de tratamiento, los pacientes experimentaron una disminución significativa del dolor y una mejora en su capacidad funcional.
    • En un estudio publicado en “The Journal of Orthopaedic and Sports Physical Therapy”, se investigaron los efectos de la radiofrecuencia en el tratamiento de la inflamación de tendones y músculos. Los resultados sugieren que la radiofrecuencia tiene efectos positivos sobre la inflamación, el dolor y la mejora de la función en lesiones musculoesqueléticas, lo que puede ser aplicable también a la entesitis.
    • En el ámbito de la fisioterapia deportiva, varios estudios de ensayos clínicos controlados y estudios de intervención han demostrado que el uso de la radiofrecuencia en el tratamiento de lesiones musculares y tendinosas es beneficioso para reducir el tiempo de recuperación, aumentar la flexibilidad y mejorar la fuerza en áreas afectadas por inflamación, como ocurre con la entesitis.
    • Un estudio específico que evaluó la efectividad de la radiofrecuencia en pacientes con entesitis en el codo y mostró que la radiofrecuencia redujo el dolor y mejoró el rango de movimiento en los pacientes tratados en comparación con un grupo control que no recibió este tratamiento. Aunque este estudio se centró en el codo, los resultados pueden extrapolarse a otras formas de entesitis.

El tratamiento con bomba diamagnética es una opción terapéutica interesante para tratar la entesitis, especialmente en casos de entesitis crónica o cuando otros tratamientos más convencionales no han sido efectivos. El uso de esta tecnología es generalmente seguro, y sus efectos secundarios son mínimos, ya que no es invasiva.

En la práctica clínica, el fisioterapeuta puede utilizar la bomba diamagnética en combinación con otros tratamientos como ejercicios de rehabilitación, masajes terapéuticos, terapia manual y otros enfoques fisioterapéuticos para maximizar los resultados.

El tratamiento mediante ondas de choque extracorpóreas (ESWT, por sus siglas en inglés) ha emergido como una opción no invasiva muy a tener en cuenta para tratar diversas tendinopatías y condiciones relacionadas con la entesis.

Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía que, al aplicarse en los tejidos afectados, generan efectos biológicos como analgesia, efecto antiinflamatorio, estimulación de la angiogénesis (producción de nuevos vasos sanguíneos (producción de nuevos vasos sanguíneos) y fragmentación de depósitos calcáreos.

Aunque la investigación específica sobre el uso de las ondas de choque en la entesitis aún es limitada, se ha obtenido:

  • Fascitis plantar: un estudio concluyó que la terapia de ondas de choque fue satisfactoria en pacientes con fascitis plantar, una condición que implica inflamación en la inserción de la fascia plantar en el calcáneo.
  • Epicondilitis lateral: las ondas de choque han demostrado una efectividad similar a la infiltración corticoanestésica en la mejora del dolor y la fuerza de agarre, durante el primer mes, con beneficios sostenidos a largo plazo; y lo que es más importante, siendo un procedimiento no invasivo.

¿Qué podemos hacer desde casa para tratarlo?

Desde casa, podemos aplicar algunas estrategias para complementar el tratamiento profesional de la entesitis. Algunas recomendaciones incluyen:

  1. Reposo relativo: Evitar actividades que empeoren el dolor.
  2. Aplicación de hielo: Usar compresas frías para reducir la inflamación en las fases agudas.
  3. Ejercicios y estiramientos: Seguir las pautas dadas por el fisioterapeuta para realizar ejercicios que mejoren la flexibilidad y fortalezcan los músculos.
  4. Uso de medicamentos: Solo bajo prescripción médica, utilizar AINEs para aliviar el dolor y la inflamación.
  5. Buscar la ayuda de un fisioterapeuta si no hay mejoría del dolor, si eres deportista o si impide realizar actividades del día a día.

BIBLIOGRAFÍA

  • Jáuregui, E. “Entesitis, una manifestación clínica con muchas incógnitas”. Revista Colombiana de Reumatología, 2018.
  • Abat, F., et al. (2016). “Effectiveness of percutaneous intratissue electrolysis in tendinopathies.” Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy.
  • García-Mata, S., et al. (2021). “EPI in the treatment of patellar tendinopathy: clinical outcomes.” Clinical Biomechanics.
  • Martín-Alguacil, J., et al. (2018). “EPI for lateral epicondylitis: a randomized controlled trial.” Manual Therapy Journal.
  • Valera-Garrido, F., et al. (2019). “Effectiveness of EPTE in Achilles tendinopathy: a pilot study.” Physical Therapy in Sport.
  • Calleja, J., et al. (2021). “EPTE for greater trochanteric pain syndrome in runners.” Sports Medicine Review.
Etiquetas: dolor tendon, entesitis, entesopatia, inflamacion tendon, tendiditis, tendón

Posts relacionados

Fisiolution
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.